Celebrar los treinta años de El perro del hortelano en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro supone reencontrarse con una de esas obras que ampliaron para siempre la mirada sobre los clásicos. La película de Pilar Miró no solo trasladó a Lope de Vega a la gran pantalla, sino que demostró que el teatro clásico podía dialogar con el cine desde la belleza, la inteligencia y una ambición cultural profundamente contemporánea.

Contemplar parte del extraordinario vestuario creado por Pedro Moreno permite adentrarse en una de las arquitecturas visuales más memorables de nuestro cine. Cada pieza conserva la belleza, la precisión y la potencia estética de una obra irrepetible. Y al volver sobre El perro del hortelano, resulta inevitable recordar que aquella película abrió también el horizonte de una ambición mayor: la trilogía con la que Pilar Miró soñó seguir llevando el teatro clásico español a la gran pantalla. Ese proyecto quedó suspendido, como quedan a veces los grandes sueños culturales, en un territorio de espera. Quizá recordarlo hoy sea también una forma de volver a señalar su necesidad y de invitar a que esa visión pendiente encuentre, algún día, nuevas posibilidades de hacerse realidad.

La presencia de Pedro Moreno convierte esta celebración en una experiencia aún más excepcional. Su mirada continúa orientada hacia el porvenir con la misma intensidad con la que durante décadas ha estudiado tejidos, cuerpos, espacios y personajes. Sigue atento a las generaciones más jóvenes, a sus lenguajes, a sus incertidumbres y a las transformaciones de un mundo en permanente cambio. Las exposiciones, la pintura, la música, el dibujo, el teatro o la danza continúan siendo para él territorios de aprendizaje, lugares donde seguir formulando preguntas nuevas.

Hay en su pensamiento una mezcla admirable de maestría y curiosidad, de solidez y búsqueda. La experiencia no ha apagado su incertidumbre, sino que la ha convertido en una forma de curiosidad insaciable. Pedro Moreno sigue acercándose al arte con la humildad de quien sabe que dominar un lenguaje nunca significa dejar de reinventarlo.

Por eso su paso por Almagro trasciende la conmemoración. Supone compartir la presencia de un creador que no solo forma parte de nuestra memoria cultural, sino que sigue interrogando el presente con una sensibilidad plenamente viva.

Celebramos una película irrepetible, celebramos un vestuario que ya pertenece a la historia del cine español, pero sobre todo celebramos a Pedro Moreno, cuya mayor obra quizá resida en la elegancia con la que camina por el mundo, descifrando incansablemente toda forma de belleza.


«Caseta de Merchandising del Festival de Almagro»

Espacio: Plaza Mayor
Fechas: 02 julio-26 julio
De martes a jueves: 19.00—23.00h
De viernes a domingo: 11.00—14.00h | 19.00—23.00h

En los jardines de la Plaza Mayor, a la sombra, un lugar donde detenerse y respirar el Festival.

La caseta es punto de información y espacio de encuentro, pero también un pequeño territorio donde la experiencia continúa.

Aquí se despliega la colección de esta 49ª edición, creada a partir de la imagen de Judit Canela. Un universo visual inspirado en la baraja que permitió redescubrir el Corral de Comedias y que, como el propio cartel, propone un juego de formas que se enlazan, construyen un recorrido y dibujan un laberinto que se activa con la mirada.

Camisetas, abanicos, tazas, postales, imanes, carteles y programas conviven con kits de merchandising y piezas de ediciones anteriores, objetos que prolongan ese imaginario y permiten llevarse consigo una parte de lo vivido.

Entre elección y elección, la caseta invita a quedarse. Los más pequeños encuentran también su lugar, con un espacio para jugar mientras el Festival sigue sucediendo.
Un espacio cercano, abierto, donde el Festival continúa.

 

«Paseo de la Fama»

Los Premios Corral de Comedias 2005-2026

Espacio: Jardines de la Plaza Mayor
Fechas: 02 julio-26 julio
Espacio público al aire libre

El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro rinde homenaje a las grandes figuras que han marcado la historia del teatro del Siglo de Oro con la exposición Paseo de la Fama.

A lo largo de sus ediciones, el Festival ha reunido a actores, actrices, directores y creadores cuya trayectoria ha dejado una huella imborrable en la escena clásica. Esta muestra es un recorrido por sus nombres, sus rostros y sus aportaciones, celebrando su legado y su impacto en la difusión del teatro áureo.

Con una cuidada selección de imágenes, recuerdos y testimonios, Paseo de la Fama es un tributo a quienes han dado vida a los clásicos sobre los escenarios de Almagro, convirtiendo este festival en un referente internacional.

 

 

 

 

 

 

 

«El Caballero de Olmedo»

De: Lope de Vega / Versión: Laila Ripoll / Dirección: Laila Ripoll

Espacio: Teatro Adolfo Marsillach
Fechas: 02 julio-12 julio
2 julio: 23.00h
3–12 julio: 22.45h
Descanso: 6 julio
Compañía: CNTC
Duración: 120 min.
Precios: 21€, 27€ y 29€

El 49º Festival de Almagro se inaugura con uno de los espectáculos más esperados, el estreno absoluto por la Compañía Nacional de Teatro Clásico de El caballero de Olmedo, con dirección de Laila Ripoll, nueva propuesta de uno de nuestros textos canónicos del Siglo de Oro.

Y, como dicen desde la CNTC, también uno de los más hermosamente poéticos. Estrenada en 1620, los espectadores asistían a una especie de crónica de una muerte anunciada en la que, desde el inicio, conocían más que los personajes mismos, por lo que esa suerte de fatalidad generaba una profunda inquietud. Más de cuatrocientos años después los espectadores continuamos siendo cómplices, continuamos compartiendo el secreto del destino de los personajes, pero también sabemos hoy que don Alonso es un claro precedente del posterior héroe romántico; sabemos que la poesía de diálogos y situaciones está cargada de mitos presentes en las historias de terror de muchas culturas (aparecidos, emplazados, el destino terrible e inevitable);  y que, ya en el siglo XX, Freud hablará de Eros y Thanatos, las pulsiones contrarias pero inseparablemente unidas de la vida y la muerte… ¿Cómo no volver a Olmedo con todo ese arsenal de conocimiento contemporáneo?

La canción popular y el monstruo. El héroe romántico de luz y el antihéroe rodeado de sombras y oscuridad: Don Alonso y don Rodrigo.

El contraste entre la vida y la muerte, la luz y la sombra.