Almagro vivirá una velada de extraordinaria intensidad cultural este sábado, 25 de abril, cuando a partir de las 20:00 horas la Sede del Ateneo de Almagro, ubicada en el emblemático Palacio de los Medrano, abra sus puertas para acoger una cita musical de primer nivel con la interpretación comentada y proyectada del célebre Concierto para Piano y Orquesta nº 2 de Serguéi Rajmáninov.
Organizada por la Sección de Música del Ateneo de Almagro, esta actividad se presenta como una propuesta cultural de alto valor divulgativo y artístico, en la que el público no solo podrá disfrutar de una de las obras más emblemáticas del repertorio romántico, sino también comprender sus claves interpretativas gracias a la introducción, comentarios y proyección audiovisual que correrán a cargo del especialista Alfonso Candelas, quien guiará a los asistentes a través de los matices históricos, emocionales y técnicos de la partitura.
Compuesto entre el otoño de 1900 y abril de 1901, el Concierto para piano n.º 2 en do menor, Op. 18, de Rajmáninov constituye una de las piezas más reconocidas y aclamadas de la música clásica universal. Su estreno tuvo lugar el 27 de octubre de 1901, con el propio compositor al piano y bajo la dirección de su primo, el director y pianista Aleksandr Ziloti, en un momento clave que marcó el renacimiento artístico del autor tras una profunda crisis personal. Este contexto dota a la obra de una intensidad emocional única, percibida desde sus primeros compases, donde los acordes iniciales del piano evocan el tañido de campanas rusas, sumergiendo al oyente en una atmósfera de profunda introspección.
Estructurada en tres movimientos —Moderato, Adagio sostenuto y Allegro scherzando—, la obra destaca por su riqueza melódica, su compleja arquitectura sonora y la exigencia técnica que impone al solista, en constante diálogo con una orquesta de gran densidad instrumental. La partitura incluye una amplia plantilla orquestal con piano solista acompañado de flautas, oboes, clarinetes, fagots, trompas, trompetas, trombones, tuba, timbales, percusión y sección de cuerdas, lo que contribuye a una experiencia sonora de enorme profundidad y matices. Su duración aproximada de 35 minutos la convierte en una obra de formato sinfónico de gran desarrollo expresivo.

