El Ayuntamiento de Miguelturra ha acogido la presentación oficial de la programación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro 2026, una cita que trasciende fronteras y consolida su papel como uno de los grandes referentes escénicos a nivel internacional. El acto institucional ha contado con la presencia del alcalde, Luis Ramón Mohíno, y la directora del certamen, Irene Pardo, quienes han coincidido en destacar la fuerza vertebradora del festival como motor de cohesión territorial y orgullo colectivo en el Campo de Calatrava.
El alcalde ha subrayado el valor de que el festival se presente “pueblo a pueblo”, una estrategia que, según sus palabras, refuerza la identidad compartida de toda la comarca. Mohíno no ha escatimado en elogios al referirse a un evento que ha calificado como “el fenómeno cultural del año”, destacando que edición tras edición se produce una superación constante de expectativas, con especial mención al impacto de las actividades dirigidas a la juventud local durante la pasada edición.
El primer edil también ha puesto el foco en la potencia visual de la nueva edición, describiendo el cartel oficial como una “explosión de color” que, a través de sus elementos simbólicos, anticipa la riqueza artística que inundará el mes de julio. En este sentido, ha insistido en que el festival representa mucho más que una programación cultural, definiéndolo como una herramienta clave de cohesión territorial que fortalece los vínculos entre municipios y proyecta una imagen unificada de la provincia.
Por su parte, Irene Pardo ha reivindicado con firmeza la interdependencia entre el festival y su entorno, desmontando la idea de que Almagro funcione como un enclave aislado. “El festival necesita al Campo de Calatrava”, ha afirmado, mencionando explícitamente a localidades como Miguelturra, Pozuelo o Bolaños, y recordando que detrás de cada municipio hay personas con inquietudes culturales, sensibilidad artística y compromiso con el patrimonio.
La directora ha querido poner en valor el papel del público, al que ha definido como uno de los más exigentes y preparados del país. Según Pardo, el espectador de Almagro destaca por su profundo conocimiento del teatro y por la complicidad única que establece con los intérpretes, una conexión que convierte cada representación en una experiencia irrepetible. No en vano, ha recuperado una de las frases más emblemáticas del sector: “Almagro es el pueblo de los que no tienen pueblo”, subrayando el carácter acogedor y universal del festival.
La edición de 2026 estará marcada por un profundo reconocimiento a quienes hicieron posible el milagro cultural de Almagro, con un homenaje especial al Corral de Comedias de Almagro, símbolo indiscutible del teatro clásico español. Asimismo, se rendirá tributo a figuras clave como Julián Calero y del Moral, cuya visión, intuición y perseverancia resultaron determinantes para el descubrimiento y puesta en valor de este espacio único en el mundo.
En un tono más personal, Pardo ha querido expresar su vínculo emocional con Miguelturra, confesando su admiración por sus célebres carnavales y reconociendo su relación cercana con el municipio, lo que añade una dimensión humana y afectiva a la relación entre el festival y la localidad.
La presentación ha concluido con una invitación abierta a toda la ciudadanía para participar activamente en una programación que promete llevar el arte, la palabra clásica y la emoción escénica a cada rincón de la comarca, consolidando al festival como un proyecto colectivo, inclusivo y profundamente arraigado en el territorio.
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro 2026 se perfila así como una edición histórica, no solo por la calidad de su programación, sino por su capacidad para tejer comunidad, generar identidad y proyectar al mundo la riqueza cultural del Campo de Calatrava.


