Almagro volvió a convertirse este viernes en el foco de la creación literaria y de la emoción poética con la presentación oficial de “Los latidos contados”, el nuevo y esperado poemario del reconocido escritor y artista manchego Federico Gallego Ripoll, una de las voces más sólidas, personales y prestigiosas de la poesía española contemporánea. El acto, celebrado en el Teatro Municipal de Almagro, reunió a amantes de la literatura, representantes culturales y numerosos lectores atraídos por una obra que ya comienza a ser considerada como uno de los títulos poéticos más relevantes del presente año.
Publicado en 2026 por Mahalta Ediciones, “Los latidos contados” se presenta como mucho más que un simple poemario. La obra constituye un auténtico ejercicio de introspección vital, una reflexión profunda sobre el tiempo, la memoria, la existencia y la permanencia emocional del ser humano. El propio autor ha definido este libro como una celebración de la vida, del afecto compartido y de la lectura, convirtiéndose además en una suerte de “resumen vital” tras décadas de trayectoria literaria y compromiso con la poesía.
Durante la presentación en Almagro, la atmósfera estuvo marcada por la sensibilidad y la intensidad emocional que desprenden los versos de Gallego Ripoll. El poemario utiliza la poderosa metáfora de “contar latidos” como quien cuenta monedas o almendras, una imagen que simboliza lo limitado del tiempo humano y, al mismo tiempo, la inmensa capacidad de la experiencia vital para trascender lo efímero. La obra invita al lector a abrir “las siete puertas de la vida y la muerte”, descendiendo a la memoria y ascendiendo a lo más profundo de la conciencia humana mediante una palabra poética cargada de simbolismo, intimidad y belleza.
El libro está estructurado en siete secciones que recorren un amplio arco temporal y emocional. En ellas, el poeta aborda cuestiones universales como la finitud de la existencia, la fragilidad humana, el recuerdo, el amor, el miedo y la esperanza. La propuesta literaria de Gallego Ripoll se articula así como un diálogo permanente entre quien escribe y quien lee, en una concepción de la poesía entendida como espejo, umbral y encuentro. Para el autor, cada poema cobra sentido únicamente cuando el lector incorpora sus propios “latidos” a la experiencia de la lectura.
La llegada de “Los latidos contados” a Almagro supone además un importante acontecimiento cultural para la comarca y para toda Ciudad Real, especialmente por la estrecha vinculación del escritor con la tierra manchega. Nacido en Manzanares en 1953, Federico Gallego Ripoll ha desarrollado una extensa y brillante trayectoria intelectual que lo ha consolidado como una figura imprescindible dentro de la poesía española actual.
Su formación académica, marcada por estudios de Turismo en Madrid y de Teología en Barcelona, ha influido notablemente en una obra caracterizada por la profundidad filosófica, la espiritualidad y la exploración de los grandes interrogantes humanos. Desde 1995 reside en Palma de Mallorca, ciudad en la que ha compaginado su actividad creativa con su labor en la administración pública, manteniendo siempre una intensa implicación en la promoción cultural y literaria.
Dentro de esa faceta dinamizadora de la poesía, Federico Gallego Ripoll desempeñó un papel fundamental como miembro fundador del histórico «Aula de Poesía de Barcelona», junto a autores tan destacados como Jordi Virallonga y Concha García. Asimismo, formó parte del grupo de creadores responsables de los cuadernos “Bauma”, una relevante iniciativa poética desarrollada entre 1993 y 1996 que dejó una importante huella en determinados círculos literarios españoles.
A lo largo de su carrera, Gallego Ripoll ha publicado más de una docena de poemarios que han consolidado una voz propia, elegante y profundamente humana. Entre sus obras más destacadas figuran “Dentro del día, acaso” (2011), “Un lugar donde esperarte”, antología que recoge textos escritos entre 1981 y 2007, y “Quien dice sombra” (2017), títulos que reflejan la evolución de un autor que ha sabido conjugar emoción, pensamiento y depuración estética.
La calidad de su obra ha sido reconocida con algunos de los premios más prestigiosos de la poesía española. Entre ellos sobresalen el Premio Jaén de Poesía, el Premio San Juan de la Cruz, el Premio Emilio Alarcos, el Premio Barcarola y el accésit del histórico Premio Adonáis obtenido en 1985, galardones que avalan la relevancia de una trayectoria literaria marcada por la coherencia y el rigor creativo.
Pero la figura de Federico Gallego Ripoll trasciende el ámbito estrictamente literario. Paralelamente a su dedicación poética, ha desarrollado una intensa labor artística como dibujante y pintor, especializándose en disciplinas de enorme complejidad técnica y minuciosidad artesanal como el diseño de ex libris, la pintura de abanicos y la ilustración de códices medievales como miniador. Esta dimensión plástica también se percibe en su escritura, donde las imágenes, la musicalidad y la composición visual del poema adquieren una especial relevancia.
La presentación de “Los latidos contados” en el Teatro Municipal de Almagro se suma a otras destacadas citas culturales celebradas recientemente, como su paso por el histórico Café Comercial, consolidando así el creciente interés que está despertando esta nueva publicación en distintos ámbitos literarios nacionales.


