El Gobierno de Castilla-La Mancha ha activado una de las mayores apuestas recientes por la modernización del sistema educativo con la inversión de 163.000 euros destinados a financiar 13 proyectos de innovación en Formación Profesional en distintos centros educativos de la provincia de Ciudad Real. Esta iniciativa refuerza el papel de la FP como motor de transformación social y económica, además de situar a la región en la vanguardia de un modelo educativo que combina tecnología, inclusión, sostenibilidad y excelencia pedagógica.
Los proyectos seleccionados abordan ámbitos estratégicos que marcan el presente y el futuro de la educación, como el desarrollo tecnológico, el emprendimiento, la digitalización, la actualización permanente del profesorado, la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres, la salud y la incorporación progresiva de la Inteligencia Artificial en los procesos formativos. Se trata de una intervención integral que no solo persigue mejorar la calidad educativa, sino también responder a los nuevos desafíos sociales y laborales.
Dentro de este conjunto de iniciativas, destaca de forma especialmente significativa el proyecto de “Accesibilidad Cognitiva” impulsado por el IES Antonio Calvín de Almagro. Este proyecto se erige como una propuesta innovadora con un profundo impacto social, al centrarse en la mejora de la comprensión de los espacios educativos y públicos por parte del alumnado con trastornos del espectro autista (TEA).
La iniciativa parte de una realidad cada vez más presente en las aulas: el incremento de estudiantes con necesidades específicas vinculadas al autismo, especialmente en lo relativo a la interpretación del entorno y la orientación espacial. En este contexto, el proyecto propone la implantación de un sistema de señalética adaptada, basado en el uso de pictogramas normalizados y universales, acompañados de una rotulación específica adaptada a cada centro educativo.
El objetivo es transformar los espacios en entornos más accesibles, intuitivos y comprensibles, favoreciendo la autonomía del alumnado y reduciendo situaciones de estrés o desorientación. Esta señalética permitirá identificar de manera clara y visual elementos clave como aulas, niveles educativos, bibliotecas, salas de profesores, espacios administrativos o zonas comunes, generando un lenguaje visual común que facilite la inclusión.
La primera fase del proyecto se desarrollará en el colegio Divino Maestro de Argamasilla de Alba, donde se llevará a cabo la implementación piloto. En esta experiencia colaboran activamente el propio centro educativo, el IES Antonio Calvín como entidad coordinadora, la Escuela de Arte de Tomelloso, encargada del desarrollo gráfico y audiovisual, y el AMPA, que participa en la instalación y adaptación de los elementos en los espacios educativos.

El proyecto cuenta además con la colaboración de asociaciones especializadas en discapacidad de la comarca, que aportan pictogramas estandarizados y validados, ampliamente utilizados en el ámbito del autismo. A estos se suman elementos personalizados diseñados específicamente para cada centro, como logotipos de radio escolar, asociaciones de familias u otros recursos propios, lo que permite combinar estandarización y personalización en un mismo sistema.
Uno de los pilares fundamentales de esta iniciativa es su firme compromiso con la sostenibilidad ambiental. Para la fabricación de los elementos de señalética se emplearán tecnologías de impresión 3D utilizando materiales plásticos reciclados, lo que no solo reduce costes, sino que también alinea el proyecto con los principios de la economía circular y los objetivos marcados por la Agenda 2030. De este modo, la innovación educativa se vincula directamente con la responsabilidad medioambiental.
La dotación económica específica de este proyecto asciende a 15.000 euros, que se destinarán íntegramente a la mejora de los espacios educativos, la adquisición de materiales, el desarrollo técnico del proyecto y la puesta en marcha de programas de formación dirigidos al profesorado. Esta formación resulta clave para garantizar una correcta implementación de la señalética y una adecuada atención al alumnado con TEA, reforzando así la dimensión pedagógica de la iniciativa.
Otro de los aspectos más relevantes es la implicación directa del alumnado de Formación Profesional, especialmente de estudiantes de primer curso de grado superior en Diseño y Amueblamiento, quienes participan activamente en el desarrollo y ejecución del proyecto. Este enfoque permite integrar el aprendizaje práctico con un impacto social real, consolidando un modelo de FP más conectado con la realidad y comprometido con su entorno.
La iniciativa ha sido recibida con una valoración muy positiva por parte de la administración autonómica, especialmente en la Junta en Toledo, donde ya se contempla la posibilidad de extender este modelo a otros centros educativos de Castilla-La Mancha. De hecho, el propio IES Antonio Calvín ya trabaja en la implementación del sistema en sus propias instalaciones, con la intención de consolidar un modelo replicable y escalable.
Este proyecto se apoya en la experiencia previa del centro en iniciativas de innovación con impacto social. Cabe recordar el proyecto de mobiliario adaptado desarrollado en 2012, que permitió la distribución de entre 80 y 90 mesas adaptadas en centros educativos de toda la comunidad autónoma hasta el año 2020. Un precedente que demuestra la capacidad de Almagro para generar soluciones reales y duraderas en el ámbito educativo.
La visión a largo plazo del proyecto de accesibilidad cognitiva es clara: lograr que el alumnado se familiarice desde edades tempranas con un sistema universal de señalización que pueda encontrarse posteriormente en institutos, universidades y espacios públicos. De este modo, se construye un entorno coherente y accesible a lo largo de toda la trayectoria educativa y vital de las personas con TEA.

