Corral de Calatrava se prepara para vivir uno de los acontecimientos más esperados de los últimos años con la recuperación de los festejos taurinos, una tradición profundamente arraigada en la cultura popular que vuelve a ocupar el lugar que le corresponde en el calendario festivo local. Tras un prolongado periodo de ausencia, el próximo 16 de mayo, coincidiendo con la festividad de San Isidro Labrador, el municipio volverá a vestirse de gala para acoger un festival taurino que simboliza el regreso de una de sus señas de identidad más emblemáticas.
Este esperado acontecimiento llega de la mano de la empresa Eventos Don Quijote, que en colaboración con el Ayuntamiento de la localidad ha apostado decididamente por la reactivación de la actividad taurina, conjugando tradición, promoción de nuevos valores y accesibilidad para todos los públicos.
El cartel diseñado para esta ocasión destaca por su marcado carácter provincial y por reunir a figuras representativas de distintas generaciones del toreo. Encabeza la terna el veterano matador de toros Aníbal Ruiz, un nombre consolidado que aporta experiencia, solidez y reconocimiento dentro del panorama taurino. Junto a él, el matador Carlos Aranda aportará frescura y ambición a un festejo que busca conectar con nuevas generaciones de aficionados.
El elenco se completa con la participación de los novilleros Abel Sánchez Prieto, natural de Membrilla, y el almagreño Lucas Romero, quien protagonizará su debut en público, un momento especialmente significativo tanto para el propio torero como para la afición local. Ambos pertenecen a la Escuela Taurina de Ciudad Real, lo que refuerza el carácter formativo y de impulso al talento joven que define este festival.
En cuanto al apartado ganadero, las reses que se lidiarán pertenecen a la prestigiosa ganadería de Víctor y Marín, cuya presencia añade un componente simbólico al evento, al tratarse de la última ganadería que lidió en esta misma localidad antes de la interrupción de los festejos taurinos. Este detalle convierte la cita en una suerte de reencuentro con la historia reciente de Corral de Calatrava, cerrando un ciclo y abriendo una nueva etapa.
La jornada no concluirá con la lidia, ya que, una vez finalizado el festival, se procederá a la suelta de una vaquilla para los aficionados, una práctica tradicional que fomenta la participación popular y el ambiente festivo.
Desde la organización se ha hecho un especial esfuerzo para garantizar el acceso a todos los públicos mediante la puesta a disposición de entradas a precios populares, una medida que busca favorecer la asistencia masiva.

