El fútbol sala femenino de Almagro ya tiene escrita una de las páginas más brillantes de su historia. El Almagro FSF se ha proclamado oficialmente CAMPEÓN del Grupo III de la Segunda División Femenina de Fútbol Sala en la temporada 2025/2026, culminando una campaña extraordinaria que quedará grabada para siempre en la memoria del deporte regional y nacional. El conjunto rojillo ha conquistado la ansiada Copa de la Liga después de una temporada marcada por la regularidad, la ambición, el sacrificio y una competitividad extrema hasta el último instante.
El equipo dirigido por Jaime García Luna ha conseguido cerrar la competición con unos números sencillamente espectaculares. El cuadro encajero ha terminado líder con 73 puntos, únicamente uno por encima del Salesianos de Puertollano, segundo clasificado con 72, en una de las luchas por el campeonato más emocionantes e intensas de los últimos años en la categoría. El balance competitivo refleja a la perfección la dimensión de la temporada realizada por el conjunto almagreño: 23 victorias, 4 empates y únicamente 3 derrotas en 30 jornadas ligueras.
Pero más allá de los resultados, las estadísticas reflejan el dominio absoluto ejercido por el equipo durante toda la campaña. El Almagro FSF ha firmado nada menos que 130 goles a favor, convirtiéndose en uno de los ataques más demoledores del campeonato, mientras que en defensa ha alcanzado cifras de auténtico récord al encajar solamente 39 goles, siendo el equipo menos goleado de todo el Grupo III. Un equilibrio casi perfecto entre contundencia ofensiva y solidez defensiva que explica el éxito alcanzado.
En el plano individual, varias futbolistas han brillado con luz propia durante una campaña inolvidable. La gran referencia ofensiva del conjunto ha vuelto a ser Rebeca Culebras, que ha terminado como máxima goleadora del equipo con 31 goles, consolidándose como una de las grandes estrellas de la categoría. Muy cerca ha estado también María Téllez, autora de 27 tantos, mientras que Raquel Abellán ha completado una temporada sobresaliente con 15 goles, varios de ellos decisivos en los momentos más importantes del campeonato.
Precisamente, la última jornada liguera volvió a demostrar el carácter competitivo y la enorme personalidad del conjunto rojillo. El encuentro frente al Majadahonda, un rival que ya no se jugaba nada en la clasificación general, se convirtió en la confirmación definitiva del campeonato para las almagreñas. Desde los primeros compases del choque, el Almagro FSF dejó claro que no estaba dispuesto a dejar escapar la oportunidad histórica que tenía delante.
El dominio visitante fue absoluto desde el pitido inicial. Apenas transcurrían tres minutos de encuentro cuando Raquel Abellán conectó un contundente testarazo que inauguraba el marcador y comenzaba a encarrilar el título liguero. El tanto dio tranquilidad a las jugadoras rojillas, que manejaron el ritmo del partido con autoridad y personalidad.
Con el paso de los minutos, el conjunto entrenado por Jaime García Luna siguió controlando el encuentro y generando ocasiones de peligro constantes. Cerca del descanso volvería a aparecer la figura de Raquel Abellán, protagonista absoluta de la tarde, para marcar el segundo tanto del partido y firmar un doblete que acercaba todavía más el sueño del campeonato. El 0-2 con el que se llegó al intermedio reflejaba fielmente la superioridad mostrada por el cuadro encajero.
Nada más arrancar el segundo tiempo, llegaría otro de los momentos más espectaculares de la tarde. Rebeca Culebras, máxima artillera del equipo, sacó a relucir toda su calidad con un auténtico misil a la escuadra que levantó la admiración de todos los presentes. Un gol marca de la casa que suponía el 0-3 y que prácticamente dejaba sentenciado el encuentro y el campeonato.
Ya en los instantes finales, Alba Casado, tras una acción embarullada dentro del área y con la intervención involuntaria de una jugadora local, establecía el definitivo 0-4 que desataba definitivamente la euforia rojilla. El pitido final confirmó oficialmente lo que toda la ciudad llevaba soñando durante meses: el Almagro FSF era campeón de liga.
La dimensión del éxito conseguido va mucho más allá de un simple campeonato. El club almagreño ha firmado una temporada prácticamente perfecta, construida desde el trabajo diario, el compromiso colectivo y la ambición de una plantilla que ha sabido responder bajo máxima presión en cada jornada. El crecimiento competitivo del equipo ha sido evidente durante toda la campaña y el liderato final supone el premio merecido a meses de esfuerzo y constancia.
Gran parte de este éxito tiene también nombres propios en la gestión institucional del club. La presidenta Pilar Mestanza, que asumió las riendas de la entidad durante la temporada 2024/2025, logra ahora su primer gran éxito al frente del proyecto deportivo. De la mano del técnico Jaime García Luna, el club ha consolidado una estructura sólida y ambiciosa que ahora sueña con culminar el gran objetivo: el ascenso a la máxima categoría del fútbol sala femenino nacional.
Tras consumarse la conquista del campeonato, la expedición rojilla regresó a Almagro, donde las campeonas fueron recibidas por numerosos aficionados en uno de los lugares más emblemáticos de la localidad: la rotonda de “La Encajera”, símbolo de la mujer trabajadora almagreña y escenario habitual de las grandes celebraciones deportivas del municipio.
Allí, entre aplausos, cánticos, bufandas y banderas rojillas, muchos aficionados quisieron rendir homenaje a un equipo que ha devuelto la ilusión a toda una ciudad. La imagen de las jugadoras celebrando el campeonato junto a la estatua de “La Encajera” ya forma parte de la historia reciente del deporte almagreño. Una celebración cargada de emoción, orgullo y sentimiento de pertenencia que demuestra la enorme conexión existente entre el club y su afición.
La fiesta continuará este domingo con una recepción oficial prevista en el Ayuntamiento de Almagro a partir de las 13:30 horas. El consistorio homenajeará oficialmente al equipo en nombre de toda la ciudad y reconocerá públicamente el extraordinario logro conseguido por las jugadoras, el cuerpo técnico y la directiva del club.
Sin embargo, pese a la magnitud del éxito alcanzado, el equipo rojillo ya mira al futuro inmediato. El campeonato liguero supone únicamente el primer gran objetivo cumplido. Ahora, toda la atención se centra en los esperados playoff de ascenso, donde el Almagro FSF buscará culminar definitivamente una temporada histórica consiguiendo el salto a la ansiada Primera Iberdrola de Fútbol Sala Femenino.
El sueño está más vivo que nunca. La ciudad cree. La afición empuja. El equipo responde. Y después de una temporada sencillamente espectacular, en Almagro nadie duda ya de que este club merece estar entre los grandes del fútbol sala femenino nacional.


