La recuperación de uno de los inmuebles más emblemáticos del patrimonio histórico de Almagro ya es una realidad. Tal y como anunció el pasado mes de marzo el Gobierno de Castilla-La Mancha, esta semana han comenzado oficialmente las obras de restauración de la histórica fachada del Palacio de los Villarreal, una intervención considerada estratégica para la conservación del legado arquitectónico del municipio y para la proyección cultural de la ciudad coincidiendo con la celebración de la próxima 49 Edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.
La actuación será ejecutada a través de la Fundación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, organismo que refuerza así su apuesta por la preservación y revitalización de los espacios escénicos históricos vinculados al Siglo de Oro. El objetivo marcado por las instituciones es especialmente ambicioso: lograr que la restauración pueda estar finalizada antes de la inauguración del festival, prevista para el próximo mes de julio, permitiendo que este singular edificio vuelva a lucir con todo su esplendor en el momento de mayor visibilidad internacional para la ciudad encajera.
El consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Amador Pastor, ya destacó en marzo la trascendencia de esta intervención, subrayando que “se trata de una intervención estratégica que contribuirá a realzar el patrimonio y la imagen de Almagro justo en el momento de mayor proyección internacional”.
La Casa Palacio de los Villarreal, situada en la calle Marqués de las Hormazas número 9, constituye uno de los ejemplos más sobresalientes de la arquitectura señorial del siglo XVI conservados en Almagro. Su construcción está directamente ligada al extraordinario auge económico y social que experimentó la localidad durante aquella época, cuando importantes familias de comerciantes, terratenientes y ganaderos consolidaron su poder económico levantando grandes casas nobiliarias y palacios urbanos que aún hoy definen buena parte del trazado monumental almagreño.
Conocido también como Palacio de los Villarreal-Robles o Palacio del Marqués de las Hormazas, el inmueble conserva elementos arquitectónicos de enorme valor histórico, artístico y simbólico. Entre ellos sobresale especialmente su monumental portada, considerada una de las más singulares de la arquitectura civil manchega de la época. La composición presenta un gran dintel sostenido por jambas rematadas con columnas, aunque el aspecto más excepcional reside en la sustitución de los tradicionales cuerpos prismáticos superiores por las figuras mitológicas de Hércules y Teseo, un detalle iconográfico poco habitual que aporta personalidad y singularidad al conjunto.
En el centro del dintel se sitúa además el escudo familiar de los Villarreal, decorado con una banda sostenida por dos cabezas de dragón y acompañado de dos estrellas. Todo ello aparece rodeado por animales fantásticos y elaboradas guirnaldas ornamentales que evidencian la riqueza artística y simbólica del edificio. Precisamente esta portada monumental es uno de los elementos más afectados por el paso del tiempo y el deterioro acumulado durante décadas.
La erosión provocada por los agentes atmosféricos, el envejecimiento de los materiales y, especialmente, la falta de mantenimiento sufrida durante años han ocasionado daños de enorme gravedad en distintos elementos ornamentales y estructurales de la fachada. Técnicos y especialistas llevan tiempo alertando del avanzado estado de deterioro que presenta esta portada histórica, cuyo desgaste amenazaba con ocasionar pérdidas patrimoniales prácticamente irreversibles si no se actuaba con urgencia.
La restauración permitirá no solo consolidar y recuperar los elementos dañados, sino también devolver protagonismo a uno de los grandes referentes patrimoniales de la ciudad. La actuación adquiere además una dimensión simbólica añadida al producirse en un contexto de crecimiento y fortalecimiento del papel cultural que el edificio ha recuperado durante los últimos años.
El interior del palacio vivió durante décadas alejado de su función original, llegando a albergar un cine de verano, el Cine Molina, que formó parte de la memoria sentimental de varias generaciones de almagreños. Sin embargo, en los últimos años el inmueble ha experimentado una profunda transformación que le ha permitido recuperar su relevancia cultural y escénica dentro del panorama nacional.
Fue en el año 2018 cuando el enclave inició una nueva etapa con la reapertura del espacio como escenario vinculado al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. El estreno absoluto de “Fray Luis de León”, una selección de textos dirigida e interpretada por Emilio Gutiérrez Caba, marcó el comienzo de esta recuperación cultural que convirtió nuevamente al palacio en un punto de encuentro para el teatro, la música y la danza bajo el cielo de Almagro.
Desde entonces, el Palacio de los Villarreal se ha consolidado como uno de los escenarios más especiales y reconocibles del certamen internacional, acogiendo cada verano propuestas escénicas que fusionan tradición y contemporaneidad en un entorno patrimonial único. Su singularidad arquitectónica y su atmósfera histórica han convertido este espacio en uno de los grandes atractivos del festival, reforzando el vínculo entre patrimonio y artes escénicas que caracteriza a la cita cultural almagreña.
La rehabilitación de la fachada supone ahora un nuevo paso en ese proceso de recuperación integral del inmueble. Las instituciones pretenden no solo garantizar la conservación de este legado arquitectónico para futuras generaciones, sino también fortalecer su funcionalidad como espacio cultural vivo y plenamente integrado en la programación oficial del festival.

