El Almagro FSF dio este sábado un gran paso en su camino hacia la máxima categoría del fútbol sala femenino nacional tras imponerse por 1-2 al Lainco Esportiu Rubí FS en el pabellón La Llana de Rubí (Barcelona), en el encuentro correspondiente al primer partido de la semifinal del playoff de ascenso a la Primera División Iberdrola.
El conjunto dirigido por Jaime García completó un partido de gran madurez competitiva, especialmente durante una sobresaliente primera mitad que permitió a las almagreñas construir una ventaja decisiva gracias al extraordinario acierto de Ana Ventoso, autora de los dos tantos que acabaron otorgando la victoria a las almagreñas en territorio catalán.
La victoria tiene un valor incalculable para los intereses del conjunto encajero. No solo por el resultado en sí, sino por haber sido conseguida lejos del Pabellón Municipal “Gemma Arenas”, en una pista complicada y ante un rival que llegaba a esta eliminatoria con la firme intención de hacerse fuerte ante su afición. El marcador final deja la eliminatoria completamente abierta, pero concede una importante ventaja psicológica y deportiva al equipo de Almagro, que afrontará el partido de vuelta con el respaldo de su público y con el objetivo de sellar el billete para la gran final por el ascenso.
Desde el pitido inicial quedó patente la ambición del conjunto de Almagro. Las jugadoras de Jaime García saltaron a la pista plenamente concentradas, con las ideas claras y conscientes de la importancia de conseguir un resultado positivo que les permitiera encarar con garantías el encuentro definitivo de la próxima semana.
La intensidad, el orden táctico y la determinación ofensiva del Almagro FSF encontraron pronto recompensa. En el minuto 7 apareció la figura de Ana Ventoso para inaugurar el marcador y silenciar momentáneamente a la afición local. El tanto reforzó todavía más la confianza de las visitantes, que continuaron dominando amplias fases del encuentro y generando situaciones de peligro ante la portería catalana.
La excelente puesta en escena del conjunto almagreño volvió a encontrar premio en el minuto 14. De nuevo Ana Ventoso, protagonista absoluta de la tarde, logró superar a la defensa rival para establecer el 0-2 y ampliar una ventaja que reflejaba fielmente lo sucedido sobre la pista durante los primeros veinte minutos.
Con ese resultado se alcanzó el descanso, dejando sensaciones muy positivas para las visitantes. El equipo de Jaime García había sabido controlar el ritmo del partido, mostrarse sólido en defensa y aprovechar sus oportunidades en ataque para poner contra las cuerdas a uno de los conjuntos más competitivos de la categoría.
Sin embargo, la segunda mitad respondió al guion esperado en una eliminatoria de este nivel. El Esportiu Rubí reaccionó y elevó considerablemente su intensidad, buscando recortar diferencias y mantener vivas sus opciones de cara al encuentro de vuelta. La presión catalana fue creciendo con el paso de los minutos y obligó al Almagro FSF a realizar un importante ejercicio de resistencia y compromiso defensivo.
El premio para las locales llegó en el minuto 30, cuando Leiza Hernández consiguió anotar el 1-2 tras una acción que devolvía la esperanza al conjunto catalán. El tanto incrementó la tensión sobre la pista y abrió un tramo final de máxima exigencia para las almagreñas.
Además, el conjunto del Almagro tuvo que gestionar una situación especialmente delicada al cargarse de faltas con relativa rapidez durante la segunda parte, circunstancia que condicionó varios momentos del encuentro y obligó a extremar la concentración en labores defensivas. Pese a ello, las jugadoras de Jaime García demostraron personalidad, experiencia y capacidad competitiva para sostener su ventaja hasta el pitido final.
La portera Vera, junto al esfuerzo colectivo de toda la plantilla, contribuyó decisivamente a mantener el resultado favorable en los instantes más comprometidos. El trabajo defensivo, la solidaridad entre líneas y la capacidad para sufrir cuando el partido así lo exigía acabaron siendo elementos determinantes para proteger una victoria de enorme valor.
El resultado final de 1-2 permite al Almagro FSF afrontar con optimismo la vuelta de esta apasionante semifinal de ascenso. No obstante, dentro del club existe plena conciencia de que la eliminatoria está lejos de estar decidida. La mínima diferencia obliga a mantener la máxima concentración y a afrontar el segundo encuentro con la misma intensidad y compromiso que se exhibieron en tierras catalanas.
El próximo sábado, a partir de las 19:30 horas, el protagonismo se trasladará al Pabellón Municipal Gemma Arenas, donde se espera un ambiente espectacular para empujar al conjunto encajero hacia una nueva página de su historia deportiva. La afición almagreña ya prepara una auténtica fiesta del fútbol sala femenino con el objetivo de convertir el recinto en una gran marea roja capaz de llevar en volandas a su equipo.
La victoria conseguida en Rubí supone un golpe de autoridad en una eliminatoria de enorme exigencia, confirma el extraordinario nivel competitivo que viene mostrando el equipo durante toda la temporada y alimenta el sueño de alcanzar la gran final del playoff por el ascenso a la Primera División Iberdrola.
Aún queda el partido definitivo, aún restan cuarenta minutos que prometen emociones fuertes y máxima tensión competitiva, pero el primer asalto ya tiene dueño. El Almagro FSF golpeó primero, resistió después y regresará a casa con una ventaja tan valiosa como ilusionante. El sueño continúa vivo y el próximo sábado el Gemma Arenas tendrá la oportunidad de convertirse en el escenario de una nueva tarde histórica para el deporte de Almagro.

