El Diario Oficial de Castilla-La Mancha publica este jueves la declaración del histórico palacio como BIC, con la categoría de Monumento, tras un procedimiento iniciado en 2025
El Palacio de los Marqueses de Torremejía, situado en la Plaza de Santo Domingo de Almagro, ha sido declarado oficialmente Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de Monumento. El acuerdo, adoptado por el Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha el pasado 15 de septiembre de 2026, aparece publicado este jueves, 24 de septiembre, en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM).
La declaración reconoce los valores culturales, históricos y arquitectónicos del inmueble y lo incorpora al régimen de protección previsto por la legislación de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha. El expediente se inició en octubre de 2025 y, durante el periodo de información pública, no se presentaron alegaciones. Posteriormente se recabó el informe favorable del Instituto de Estudios Manchegos de Ciudad Real.
Un nuevo reconocimiento para el patrimonio histórico de Almagro
La declaración del Palacio de los Marqueses de Torremejía supone la incorporación de uno de los edificios históricos más relevantes del centro de Almagro al catálogo de Bienes de Interés Cultural de la región.
El inmueble se encuentra en el corazón del conjunto histórico de la localidad, muy próximo a la Plaza Mayor, el Corral de Comedias, el Palacio de los Condes de Valparaíso y el Convento de la Concepción Bernarda. El propio expediente destaca su integración dentro del área ya declarada BIC Conjunto Histórico de Almagro.
El palacio ocupa una superficie gráfica de 1.723 metros cuadrados, incluyendo el edificio y los espacios abiertos de sus patios, y constituye la única finca existente en la manzana catastral correspondiente al inmueble.
La nueva declaración llega, además, en un municipio cuyo patrimonio arquitectónico está estrechamente ligado a la historia de la Orden de Calatrava, al desarrollo económico de los siglos XVI y XVII y a la presencia de numerosas familias que levantaron casas-palacio, conventos y otros edificios históricos.
Un palacio con raíces en el siglo XV
Según la documentación incorporada al expediente, el origen del Palacio de los Marqueses de Torremejía se sitúa en la segunda mitad del siglo XV.
Su configuración inicial respondía a una construcción de dos plantas organizada alrededor de un patio rectangular porticado. La estructura primitiva presenta elementos vinculados a una concepción mudéjar, mientras que durante el siglo XVI el edificio fue remodelado siguiendo un lenguaje renacentista.
Entre los elementos conservados destacan las columnas de piedra, los capiteles con escudos y las características bolas isabelinas, además de diferentes componentes arquitectónicos que permiten interpretar la evolución del inmueble a lo largo de los siglos.
El edificio también experimentó una importante transformación durante el siglo XVII, cuando incorporó dependencias que habían pertenecido al antiguo Hospital de las Ánimas. El expediente señala que esta ampliación se produjo después de un incendio y mediante una permuta de propiedades en 1768.
Una portada monumental y un interior con elementos singulares
La declaración como BIC no se limita a proteger el edificio en términos generales. El expediente identifica expresamente numerosos elementos que poseen valor patrimonial propio.
Entre ellos figura la portada principal, situada en la Plaza de Santo Domingo, con una composición arquitectónica en la que sobresalen las pilastras, columnas, elementos heráldicos y el balcón principal. El conjunto está presidido por un destacado motivo heráldico realizado en piedra blanca.
También forman parte de los elementos singulares protegidos el alfarje del patio porticado, realizado en madera de pino y con policromía original; el pavimento del patio principal, ejecutado mediante la técnica de engorronado; y la escalera principal, cubierta por una cúpula ochavada decorada con guirnaldas y lazos.
El expediente destaca igualmente la presencia de pinturas murales en diferentes estancias, entre ellas el salón-dormitorio, la antigua capilla, la sala de las cortinas, la sala del zócalo negro, el salón de los paisajes, el salón chino y la sala de los portugueses.
Del uso religioso y educativo a su recuperación patrimonial
La historia reciente del inmueble también forma parte de su trayectoria patrimonial.
Tras la muerte del último marqués sin descendencia, el palacio fue donado a la Orden de los Dominicos y posteriormente cedido a las monjas Dominicas, que establecieron en él la Escuela de Hogar Femenina Nuestra Señora del Rosario.
En 2015, las religiosas se trasladaron a un nuevo convento y la Orden Dominica puso fin a su actividad docente en el edificio. Durante 2015 y 2016, parte del inmueble fue utilizada por la Escuela Infantil La Comedia y el Banco de Alimentos.
El expediente recoge que, desde su adquisición en 2019, el edificio ha sido objeto de una rehabilitación integral, con trabajos destinados a restaurar y recuperar sus elementos singulares, además de una apertura parcial al público.
Un entorno de protección de más de 15.000 metros cuadrados
La declaración de Bien de Interés Cultural lleva aparejada también la delimitación de un entorno de protección destinado a preservar la relación visual, paisajística y patrimonial del palacio con los edificios y espacios que lo rodean.
El entorno definido por la resolución alcanza una superficie de 15.729,63 metros cuadrados, algo más de 1,5 hectáreas, con un perímetro de 742,48 metros.
La delimitación incorpora parcelas situadas en el entorno inmediato del palacio y busca evitar que futuras actuaciones constructivas puedan alterar su percepción o menoscabar los valores patrimoniales del monumento.
El plano incluido en el propio DOCM, en la página 11 del expediente, identifica gráficamente el objeto declarado y el entorno de protección en el centro histórico de Almagro, junto a la Plaza de Santo Domingo.
Qué implica desde ahora la declaración como BIC
La nueva condición de Bien de Interés Cultural somete al palacio al régimen de protección y tutela establecido por la Ley 4/2013, de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha.
La utilización del inmueble deberá quedar subordinada a la conservación de sus valores patrimoniales. Además, cualquier cambio de uso, segregación o agregación deberá contar con autorización de la Consejería competente en materia de Patrimonio Cultural.
La normativa también establece restricciones sobre la instalación de publicidad, cables, antenas, conducciones y otros elementos cuando puedan perjudicar la conservación del inmueble o menoscabar su adecuada apreciación dentro del entorno.
Al mismo tiempo, se contemplan aquellos usos compatibles con la puesta en valor y el disfrute patrimonial del edificio y se mantiene el deber de facilitar las visitas públicas conforme a la legislación autonómica.
Un nuevo BIC para el patrimonio de Almagro
La declaración del Palacio de los Marqueses de Torremejía refuerza la consideración patrimonial de un espacio urbano especialmente relevante de Almagro, integrado ya en un Conjunto Histórico declarado BIC en 1972.
El propio expediente recuerda que el palacio se encuentra rodeado por edificios de alto interés patrimonial, entre ellos el Palacio de los Xedler, el Palacio de Valparaíso, el Convento de la Concepción Bernarda y la Casa de los Calero.

