Desde enero hasta abril de este año se cometieron una serie de delitos contra el patrimonio en explotaciones agrícolas y en transformadores eléctricos de las localidades de Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava, Daimiel, Almagro, Pozuelo de Calatrava y Aldea del Rey, que por su modus operandi y el tipo de mercancía robada, hizo suponer a los agentes del equipo Roca de la Guardia Civil que se trataba del mismo autor, iniciándose la operación Montevecchio para la identificación y detención de los presuntos autores de estos robos y hurtos.
Investigación de los hechos y modus operandi
Se llevaron a cabo diferentes labores de investigación y colaboración con los propios agricultores, lo que dio lugar a la investigación de un vehículo concreto que merodeaba cerca de diferentes trasformadores y fincas a horas intempestivas, pudiendo comprobar como los autores en primer lugar vigilaban los posibles objetivos para más tarde volver y cometer el hecho delictivo.
Los robos y hurtos casi siempre eran llevados a cabo en transformadores eléctricos aislados o bien casetas de riego o de aperos, así como vallados de fácil acceso, llevándose cableado de cobre, postes de emparrado, baterías de plomo, gasóleo agrícola y algún otro material. Estos se llevaban a cabo por la tarde noche, cuando las fincas se encontraban vacías y había menos tránsito de personas y trabajadores.
Explotación de la operación
A la vista de todos los indicios se detuvieron a dos personas y se investigó a una más por dieciséis delitos contra el patrimonio, por el robo con fuerza y hurto de diferentes explotaciones agrícolas y transformadores eléctricos. Los presuntos autores habían obtenido unos beneficios de alrededor de unos 4.500 euros, aunque el perjuicio económico causado superaba los 50.000 euros.
Las diligencias policiales y los detenidos fueron puestos a disposición del Tribunal Único de Instancia de Almagro.


