El Club Baloncesto Almagro ha celebrado su 40º aniversario con una intensa y emotiva jornada que reunió a jugadores, exjugadores, directivos, aficionados y representantes institucionales, consolidando una imagen clara: el club encajero es mucho más que deporte, es historia viva, identidad y sentimiento colectivo en la localidad de Almagro.
Desde primera hora del día, el ambiente estuvo marcado por la emoción, los recuerdos compartidos y el orgullo de pertenencia. La jornada arrancó en el emblemático Corral de Comedias, donde tuvo lugar una foto de familia, en la que participaron distintas generaciones del club: desde históricos jugadores y exdirectivos hasta los más jóvenes representantes de la cantera. Una instantánea que reflejó con claridad el pasado, presente y futuro de una entidad que ha sabido mantenerse viva durante cuatro décadas. No faltaron camisetas históricas, auténticos símbolos de cada etapa vivida por el baloncesto almagreño.
La celebración continuó en el Pabellón Municipal “Gemma Arenas” con el esperado partido de veteranos, en el que el conjunto local se enfrentó a los veteranos de Ciudad Real. Más allá del resultado, el encuentro se convirtió en un emocionante reencuentro sobre la pista, donde se vivieron momentos de complicidad, compañerismo y nostalgia. Especialmente significativa fue la presencia de un banquillo inusualmente numeroso, reflejo del fuerte vínculo que mantienen los antiguos jugadores con el club, al que regresaron para revivir sensaciones y compartir una jornada irrepetible.
Tras el encuentro, el ambiente festivo se trasladó al exterior del recinto deportivo, donde se instaló una verbena popular que permaneció activa durante toda la jornada. La convivencia continuó con una multitudinaria comida popular. Vecinos, familias y aficionados disfrutaron de un entorno de celebración en el que el baloncesto fue el hilo conductor, pero donde el verdadero protagonista fue el sentimiento de compañerismo.
Durante todo el día, la afluencia de público fue constante, culminando con el partido del equipo junior del CB Almagro. Aunque el resultado no acompañó en el cierre de temporada, la derrota no logró empañar una jornada definida por la convivencia, la emoción y el orgullo colectivo.
Uno de los momentos más destacados fue el reconocimiento a las “viejas glorias” del club, exjugadores que han dejado huella en la historia del CB Almagro y que recibieron un merecido homenaje. Asimismo, los equipos de veteranos fueron distinguidos con trofeos conmemorativos, en un gesto que subrayó el carácter histórico del evento. La jornada contó también con la presencia del concejal de Deportes, Jesús Santacruz, quien participó tanto como representante institucional como miembro del propio club, reforzando el vínculo entre la entidad deportiva y el Ayuntamiento.
Especial relevancia tuvo la asistencia de numerosos integrantes del equipo que protagonizó la fase de ascenso a Liga EBA en la temporada 1994-95, considerado el mayor logro deportivo en la historia del club. Su presencia aportó aún más carga emocional a un día ya de por sí inolvidable, recordando una de las etapas más brillantes del baloncesto almagreño.

