Hay gestos que deberían estar por encima de las siglas. La solidaridad con una ciudad española que atraviesa momentos difíciles debería ser uno de ellos. Y, precisamente por eso, resulta difícil entender que una declaración presentada como institucional pueda nacer sin haber buscado previamente el respaldo del conjunto de la Corporación Municipal.
El Ayuntamiento de Almagro ha querido trasladar su «solidaridad, afecto y apoyo» a Ceuta ante los graves acontecimientos que está viviendo la ciudad autónoma y los episodios de tensión y violencia registrados en las últimas horas. El mensaje, en lo esencial, resulta difícilmente discutible: Ceuta forma parte de España, sus problemas nos conciernen a todos y quienes están trabajando para proteger a la ciudadanía merecen reconocimiento.
La declaración municipal habla de unidad, solidaridad entre territorios, convivencia, derechos humanos, dignidad, instituciones democráticas, cumplimiento de la ley y soberanía española sobre Ceuta y Melilla. También reclama coordinación entre administraciones y una respuesta adecuada para la ciudadanía y para las personas que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad.
Todo eso está bien.
Muy bien, de hecho.
Pero una declaración institucional no es únicamente aquello que dice. También es quién la construye, quién la suscribe y en nombre de quién se pronuncia.
Y ahí aparece el problema.
¿Institucional de quién?
El documento habría sido elaborado por el Equipo de Gobierno, formado por PSOE y Por Almagro, sin contar con el Partido Popular ni con la Concejal No Adscrita para su elaboración o firma.
No estamos ante una cuestión menor de protocolo. Tampoco ante una discusión sobre quién quiere más o menos a Ceuta.
El debate es otro: ¿puede llamarse institucional a una declaración que no ha sido previamente consensuada con todas las fuerzas políticas que forman parte de la institución?
La respuesta debería ser, como mínimo, incómoda.
Porque una Corporación Municipal es algo más que su Equipo de Gobierno. El Ayuntamiento no es propiedad política de quien ocupa la Alcaldía ni de los grupos que sustentan el Ejecutivo municipal. Una institución representa al conjunto de la ciudadanía y, por extensión, también a las distintas sensibilidades políticas que los ciudadanos han colocado en el Pleno.
Eso debería entenderse especialmente bien cuando se habla de solidaridad.
Si el Ayuntamiento de Almagro quiere decirle a Ceuta «no estáis solos», sería mucho más potente que ese mensaje pudiera salir de una Corporación unida. Que PSOE, Por Almagro, PP y concejal no adscrita hubieran tenido la oportunidad de sentarse, discutir el texto, aportar matices y alcanzar un acuerdo.
No porque todas las formaciones tengan que pensar exactamente lo mismo.
Precisamente porque no tienen por qué hacerlo.
El consenso institucional no consiste en borrar las diferencias políticas. Consiste en saber cuándo esas diferencias deben quedar en segundo plano para construir una posición común.
El fondo no debería ser el problema
Conviene decirlo con claridad: el contenido de la declaración contiene principios que deberían reunir un amplio respaldo democrático.
Solidaridad con Ceuta. Reconocimiento a los servicios públicos. Apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Defensa de los derechos humanos. Protección de las personas vulnerables. Respeto a la ley. Defensa de las instituciones democráticas. Cooperación entre administraciones.
Es complicado encontrar aquí un motivo razonable para la división.
Por eso resulta todavía más difícil comprender que el procedimiento termine convirtiéndose en el protagonista de la polémica.
Cuando existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo amplio sobre una cuestión de esta naturaleza, excluir a parte de la Corporación no fortalece la declaración. La debilita.
Y lo que debería haber sido un mensaje hacia Ceuta termina convertido, una vez más, en una discusión política doméstica.
Almagro mirando a Almagro.
Una concentración que también dice mucho
El PP de Almagro mantiene su apoyo a la concentración convocada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), prevista para este miércoles, 2 de septiembre, a las 20:00 horas, ante las puertas del Ayuntamiento.
La declaración municipal, sin embargo, no menciona la adhesión del Ayuntamiento a esa concentración ni incorpora una convocatoria municipal a los vecinos para participar en ella.
Y aquí aparece otra paradoja.
El Ayuntamiento asegura que la distancia geográfica no puede ser un obstáculo para la solidaridad entre españoles. Es un mensaje acertado. Pero la solidaridad institucional también debería superar las distancias políticas.
Porque si el objetivo es mostrar unidad con Ceuta, lo lógico habría sido intentar que el propio Ayuntamiento fuese el punto de encuentro de esa unidad.
No convertirlo en el escenario de una nueva confrontación.
Gobernar también es escuchar
Quizá esta sea la cuestión que debería preocupar más.
Gobernar no consiste únicamente en aprobar o comunicar aquello que permite una mayoría. Gobernar también significa escuchar, negociar y buscar acuerdos, especialmente cuando el asunto tratado trasciende la política municipal.
Nadie discute que un Equipo de Gobierno tenga capacidad para adoptar decisiones dentro de sus competencias. Pero una declaración que pretende representar institucionalmente al Ayuntamiento adquiere otra dimensión cuando existen otras fuerzas políticas con representación municipal.
Si estas no han sido llamadas a participar, la pregunta es inevitable: ¿se está hablando en nombre de toda la institución o en nombre de quienes gobiernan?
La diferencia puede parecer semántica.
No lo es.
Una cosa es que el Gobierno municipal manifieste su posición sobre Ceuta. Otra muy distinta es que esa posición se presente como la de toda la Corporación sin haber intentado alcanzar previamente ese consenso.
El propio documento contiene una apelación a la cooperación y coordinación entre administraciones para afrontar una situación compleja.
La ironía es evidente: se reclama coordinación institucional hacia fuera mientras el entendimiento entre las fuerzas políticas de la institución no habría existido hacia dentro.
Ceuta merece algo más que nuestra disputa local
Lo verdaderamente importante está lejos de Almagro.
Está en Ceuta.
En sus ciudadanos. En quienes están sufriendo las consecuencias de la situación. En los profesionales sanitarios, servicios sociales, organizaciones humanitarias, servicios públicos y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad que trabajan para proteger a las personas y recuperar la normalidad.
Por ellos, precisamente, habría sido deseable que Almagro hubiese ofrecido una imagen de unidad.
No una unidad impostada, de fotografía institucional.
Una unidad trabajada.
Una unidad conseguida alrededor de aquello que debería ser incuestionable: que Ceuta es España, que sus ciudadanos merecen solidaridad y protección, que las instituciones democráticas deben ser respetadas y que cualquier respuesta debe desarrollarse dentro de la ley y con respeto a la dignidad de las personas.
El Ayuntamiento ha querido decir: «No estáis solos».
Es un mensaje que compartimos.
Pero hay una segunda frase que también debería poder decirse desde el Ayuntamiento de Almagro: «En esto, estamos todos juntos».
Y para poder decirla con legitimidad política, primero habría que haber intentado estar juntos dentro de casa.
Porque la solidaridad con Ceuta no debería tener color político.
Y una declaración institucional, si realmente quiere serlo, tampoco.
DECLARACIÓN INSTITUCIONAL DEL AYUNTAMIENTO DE ALMAGRO EN SOLIDARIDAD CON LA CIUDAD AUTÓNOMA DE CEUTA
“El Ayuntamiento de Almagro, ante los difíciles acontecimientos que está viviendo la Ciudad Autónoma de Ceuta y, especialmente, ante los episodios de tensión y violencia registrados en las últimas horas, desea trasladar públicamente su solidaridad, afecto y apoyo al pueblo de Ceuta y a sus instituciones.
Ceuta forma parte de España y su realidad, sus dificultades y sus preocupaciones nos conciernen a todos. Desde este Ayuntamiento queremos poner de manifiesto nuestra defensa de una España unida por la solidaridad entre sus territorios, la convivencia, el respeto a la dignidad de todas las personas y la defensa de nuestras instituciones democráticas.
La Corporación Municipal quiere expresar igualmente su reconocimiento a quienes, desde las instituciones y los servicios públicos, están afrontando una situación extraordinariamente compleja, así como a todas las personas que están trabajando para proteger a la ciudadanía y recuperar la convivencia y la normalidad.
Consideramos que cualquier respuesta ante una realidad de esta complejidad debe desarrollarse desde el respeto a los derechos humanos, la protección de las personas en situación de especial vulnerabilidad y la defensa de una convivencia basada en el respeto y la dignidad. Todo ello bajo el estricto cumplimiento de la Ley y del respeto a la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla
Asimismo, entendemos que afrontar situaciones de esta naturaleza requiere la cooperación y coordinación de todas las administraciones públicas, compartiendo responsabilidades y poniendo los recursos necesarios para garantizar tanto una atención adecuada a las personas como la capacidad de los servicios públicos para ofrecer una respuesta digna, eficaz y suficiente.
El Ayuntamiento de Almagro quiere hacer llegar a la Ciudad Autónoma de Ceuta y a todos sus ciudadanos su cercanía y solidaridad. La distancia geográfica no puede ser un obstáculo para la solidaridad entre españoles, porque cuando un territorio atraviesa momentos difíciles, ningún municipio es demasiado pequeño para mostrar su apoyo.
Por todo ello, el Ayuntamiento de Almagro, mediante esta Declaración Institucional,
ACUERDA:
PRIMERO. Manifestar la solidaridad y el apoyo del Ayuntamiento de Almagro y de todos sus vecinos con la Ciudad Autónoma de Ceuta, sus instituciones y, especialmente, con todas las personas que están sufriendo las consecuencias de la situación actual.
SEGUNDO. Trasladar nuestro reconocimiento a los servicios públicos, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, profesionales sanitarios, servicios sociales y organizaciones humanitarias que están trabajando para proteger a las personas y contribuir a recuperar la convivencia y la normalidad.
TERCERO. Reafirmar nuestro compromiso con la convivencia, la solidaridad entre territorios, el respeto a los derechos humanos, la dignidad de las personas y la defensa de nuestras instituciones democráticas.
CUARTO. Reclamar la necesaria cooperación y coordinación entre las distintas administraciones públicas para afrontar una situación tan compleja, garantizando una respuesta adecuada, eficaz y digna tanto para la ciudadanía como para las personas que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad.
QUINTO. Poner a disposición de la Ciudad Autónoma de Ceuta, dentro de las posibilidades y competencias de este Ayuntamiento, nuestra voluntad de colaboración y solidaridad ante las circunstancias que está atravesando.
SEXTO. Dar traslado de la presente Declaración Institucional al Presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, D. Juan Jesús Vivas Lara, como expresión del apoyo y la solidaridad del Ayuntamiento y de los vecinos de Almagro.
Desde Almagro, nuestra solidaridad con Ceuta.
No estáis solos.”


