La Guardia Civil, en el marco del Plan contra el Furtivismo, ha investigado a un varón como presunto autor de un delito contra la flora y la fauna, tras abatir de manera ilegal un corzo en el término municipal de Moral de Calatrava. Los hechos, que han generado una notable preocupación en el ámbito medioambiental, ponen de relieve la importancia de la vigilancia y control de las actividades cinegéticas en zonas rurales.
La actuación fue llevada a cabo por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil, quienes tuvieron conocimiento de un posible episodio de caza furtiva en el coto conocido como “El Hierro”. A partir de esa información inicial, se activó un dispositivo de investigación con el objetivo de esclarecer lo sucedido y determinar la autoría de los hechos.
El avance de las pesquisas permitió situar el foco en una actuación presuntamente ilícita que habría tenido lugar el pasado 16 de marzo. Durante una inspección ocular en el entorno del camino que conecta Almagro con Santa Cruz de Mudela, los agentes localizaron restos de sangre y pelo, indicios biológicos que confirmaban la existencia de un disparo reciente. Las evidencias apuntaban a que el tiro se efectuó desde un camino público, considerado zona de seguridad, lo que constituye una infracción especialmente grave dentro de la normativa vigente.
La investigación reveló además que el animal fue abatido en horario crepuscular y, lo que resulta aún más relevante, en plena época de veda, circunstancia que agrava notablemente la conducta. Estas condiciones refuerzan la hipótesis de un acto deliberado de furtivismo, al vulnerar de forma directa las restricciones establecidas para la protección de las especies cinegéticas.
En los días posteriores, los agentes intensificaron la búsqueda en la zona, logrando finalmente localizar el cuerpo del corzo, que había sido decapitado. El cadáver fue hallado tras haber sido arrastrado y ocultado entre la vegetación, en un intento evidente de dificultar su localización y eludir la acción de las autoridades. Este hallazgo resultó determinante para consolidar la línea de investigación.
Gracias a las gestiones practicadas, la Guardia Civil consiguió identificar al presunto autor de los hechos. Como resultado de la intervención, se procedió a la incautación del arma utilizada, un rifle, así como a la recuperación de la cabeza del animal, considerada trofeo cinegético. Ambos elementos han sido incorporados a las diligencias instruidas.
El investigado ha sido puesto a disposición de los Tribunales de Instancia de Valdepeñas, donde deberá responder por un presunto delito contra la fauna, tipificado en el ordenamiento jurídico español por atentar contra la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas.
Desde la Guardia Civil se subraya que este tipo de actuaciones refuerzan el compromiso del cuerpo con la protección del medio ambiente, la defensa de la legalidad y la seguridad en el entorno rural. La labor del SEPRONA resulta clave para garantizar el cumplimiento de las normativas cinegéticas y preservar especies cuya conservación depende directamente del respeto a los periodos de veda y a las zonas de seguridad establecidas.


