Almagro recuerda a Miguel Ángel Blanco y a todas las víctimas del terrorismo con un homenaje institucional en el 29º aniversario de su asesinato por ETA.
Almagro ha rendido homenaje este 13 de julio a Miguel Ángel Blanco y a todas las víctimas del terrorismo, coincidiendo con el 29º aniversario de su asesinato por la banda terrorista ETA, un crimen que conmocionó a toda España y marcó un punto de inflexión en la respuesta social frente al terrorismo. El acto institucional ha reunido a representantes de la Corporación Municipal y vecinos junto al Monumento dedicado a las Víctimas del Terrorismo, reafirmando el compromiso de la localidad con la memoria, la convivencia y la defensa de los valores democráticos.
La ceremonia, celebrada en la rotonda de salida hacia la carretera de Valdepeñas, ha incluido la colocación de una corona de laurel como símbolo del recuerdo permanente a quienes sufrieron la violencia terrorista. El homenaje ha vuelto a poner el foco en la necesidad de preservar la memoria de las víctimas y transmitir a las nuevas generaciones el rechazo firme a cualquier forma de violencia.
Durante el acto, el alcalde de Almagro, Francisco Ureña, acompañado por miembros de la Corporación Municipal, dedicó unas palabras de recuerdo a Miguel Ángel Blanco.
“Un año más venimos aquí para rendir homenaje a Miguel Ángel Blanco, que fue vilmente asesinado por la pandilla de asesinos de la banda terrorista ETA por el único delito que había cometido, que fue servir a su país y defender sus ideas en el Ayuntamiento de Ermua. Hoy nos tiene que valer esto también a nosotros como ejemplo para que, ante aquellos que quieren que retrocedamos en nuestras actitudes o que quieran que bajo ningún concepto la democracia, la libertad y la igualdad sean respetadas por medios violentos, no nos hagan amedrentarnos. A él le debemos este homenaje; le debemos también este cumplido sentimiento, ya que dio su vida para defendernos ante cualquier ataque de la barbarie. Por eso hoy pido un aplauso para Miguel Ángel Blanco.”
El acto concluyó con ese aplauso colectivo y con el recuerdo a todas las víctimas del terrorismo, en una ceremonia marcada por el respeto, el silencio y la defensa de los principios democráticos.
Un crimen que cambió la historia reciente de España
El asesinato de Miguel Ángel Blanco, concejal del Partido Popular en Ermua (Vizcaya), supuso uno de los episodios más trascendentales de la historia reciente de España. Su secuestro por ETA el 10 de julio de 1997, acompañado de un ultimátum de 48 horas al Gobierno para trasladar a los presos de la organización terrorista al País Vasco, desencadenó una movilización ciudadana sin precedentes.
Durante aquellos dos días, millones de personas salieron a las calles de toda España para exigir su liberación, en un movimiento cívico que posteriormente sería conocido como el Espíritu de Ermua. Cumplido el ultimátum, los terroristas dispararon a Miguel Ángel Blanco en la cabeza en un paraje de Lasarte (Guipúzcoa) el 12 de julio de 1997. Gravemente herido, fue trasladado al hospital, donde falleció en la madrugada del 13 de julio debido a la gravedad de las heridas. Su muerte provocó una ola de indignación que marcó un antes y un después en la lucha democrática contra ETA.
Cronología de aquellos días que conmocionaron a España
La secuencia de los acontecimientos quedó grabada en la memoria colectiva del país:
- 10 de julio de 1997: ETA secuestra a Miguel Ángel Blanco en Ermua y lanza un ultimátum de 48 horas al Gobierno para acercar a los presos de la organización al País Vasco.
- 10, 11 y 12 de julio: se suceden concentraciones y manifestaciones multitudinarias en toda España reclamando su liberación, dando origen al denominado Espíritu de Ermua.
- 12 de julio de 1997: tras expirar el ultimátum, los terroristas disparan al concejal en Lasarte y lo abandonan gravemente herido.
- 13 de julio de 1997: Miguel Ángel Blanco fallece en el hospital a consecuencia de las heridas, provocando una reacción de rechazo masivo al terrorismo en toda España.
Un compromiso permanente con la memoria
Con este homenaje, Almagro vuelve a sumarse a los actos que cada año recuerdan a Miguel Ángel Blanco y a todas las víctimas del terrorismo. La ciudad reafirma así su compromiso con la memoria, la justicia, la convivencia y la defensa de la libertad como pilares fundamentales de la democracia, manteniendo vivo el recuerdo de quienes perdieron la vida a causa de la violencia terrorista.


