La Ruta de la Pasión Calatrava 2026, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional, vuelve a situar a la provincia de Ciudad Real en el epicentro de las celebraciones de Semana Santa más singulares de España, con una propuesta cultural, religiosa y patrimonial que trasciende lo meramente devocional para convertirse en un auténtico fenómeno de identidad colectiva. Este itinerario, que integra a los municipios de Aldea del Rey, Almagro, Bolaños de Calatrava, Calzada de Calatrava, Granátula de Calatrava, Miguelturra, Moral de Calatrava, Pozuelo de Calatrava, Torralba de Calatrava y Valenzuela de Calatrava, constituye uno de los mayores exponentes del teatro popular religioso en vivo, con escenificaciones que combinan rigor histórico, tradición oral y participación ciudadana.
Dentro de este marco incomparable, uno de los momentos más esperados y de mayor intensidad emocional es el Prendimiento de Bolaños de Calatrava, una representación que tendrá lugar el Jueves Santo a las 19:00 horas en la ermita del Calvario, consolidándose como uno de los actos centrales de la programación. Este evento, que podrá seguirse en directo a través de YouTube, refleja con extraordinaria fidelidad el episodio bíblico de la captura de Jesucristo, convirtiendo las calles del municipio en un escenario vivo cargado de simbolismo.
El acto está protagonizado por dos históricas hermandades locales, la Cofradía del Santo Sepulcro, conocida popularmente como los armaos, cuyos orígenes se remontan a 1880, y la Cofradía de Jesús Nazareno, fundada hacia 1865, lo que evidencia la profunda raíz histórica de esta tradición. Ambas corporaciones configuran una escenificación de gran riqueza estética y narrativa, en la que la indumentaria desempeña un papel esencial: los armaos lucen armaduras metálicas con casco de acero o latón, faldilla roja, calzón blanco y botas rojas, evocando a los soldados romanos, mientras que los nazarenos visten túnica, capirote y capa morados, acompañados de cordones amarillos, en una estampa de marcada sobriedad penitencial.
La representación gira en torno a la imagen de Jesús Nazareno, una talla anónima anterior a 1936, que constituye uno de los elementos patrimoniales más valiosos de la localidad. El desarrollo del acto comienza como un desfile procesional que recorre diversas calles del municipio, partiendo desde el templo parroquial y avanzando por Libertad, Comendador Girón, Manzanares y Virgen del Monte, hasta alcanzar la ermita del Calvario, donde tiene lugar el momento culminante.
Allí, el cortejo se detiene para dar paso al Sermón del párroco, generando un ambiente de recogimiento que precede a la escena central. Tras un toque de llamada, irrumpen los armaos acompañando a Judas, quien asciende al trono y ejecuta el beso de la traición, instante que desencadena la acción dramática: los soldados rodean la imagen de Jesús y proceden a su apresamiento, en una secuencia que combina teatralidad, solemnidad y una profunda carga emocional. A partir de ese momento, la procesión continúa por la avenida de la Vereda y la calle de los Maestros, hasta concluir en el Guardapasos.
Uno de los elementos más singulares de esta representación reside en su vinculación con el espacio histórico, ya que el actual enclave del Prendimiento coincide con el lugar donde se encontraba la antigua ermita del Calvario, demolida a mediados del siglo XX, lo que refuerza el carácter simbólico del acto. Asimismo, destaca la tradición previa de los armaos, quienes recorren durante la jornada el municipio junto a Judas en una búsqueda ritual de Jesús, anticipando el desenlace que se escenificará horas después.
Con la participación de aproximadamente 750 personas, el Prendimiento de Bolaños de Calatrava se erige como una de las manifestaciones más multitudinarias y representativas de la Ruta de la Pasión Calatrava, atrayendo cada año a miles de visitantes y consolidando su papel como motor de turismo cultural y religioso en la región. La conjunción de historia, fe, dramatización y participación popular convierte este evento en una experiencia única, capaz de emocionar tanto a fieles como a espectadores.

