El Pleno de la Diputación Provincial de Ciudad Real ha aprobado la propuesta para instar a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a declarar la rehala y la montería como Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Patrimonio Cultural Inmaterial, incorporando finalmente la enmienda presentada por el Grupo VOX.
La iniciativa, elevada inicialmente por Presidencia, ha sido enriquecida con aportaciones sustanciales de VOX, que han permitido reforzar tanto la exposición de motivos como el contenido de los acuerdos, introduciendo elementos clave para la defensa efectiva del sector cinegético.
Entre las principales aportaciones incorporadas, destaca la referencia expresa al denominado Pacto por la Caza de Castilla-La Mancha, suscrito en marzo de 2023 y que, tres años después, no ha sido desarrollado por el Gobierno regional.
En este sentido, la moción aprobada incluye la exigencia al Ejecutivo autonómico de cumplir los compromisos adquiridos, entre ellos la defensa de la caza como motor del medio rural, la regulación de las rehalas o la propia declaración de la montería como BIC, medidas que a día de hoy siguen sin materializarse.
Asimismo, el texto definitivo incorpora el apoyo expreso de la Diputación al sector cinegético como elemento clave del desarrollo económico, social y cultural de la provincia, reconociendo su papel estratégico en el mantenimiento del medio rural, la generación de empleo y la conservación de tradiciones profundamente arraigadas en el territorio.
Durante el debate plenario, también ha quedado en evidencia la posición del Grupo Socialista, que ha votado en contra de la enmienda presentada por VOX para, posteriormente, votar a favor del texto ya modificado. Una actitud que pone de manifiesto, una vez más, la incoherencia política del PSOE y su incapacidad para anteponer los intereses del sector cinegético y del conjunto de la provincia a sus propios intereses partidistas.
La Diputación de Ciudad Real refuerza así su compromiso con la defensa de las tradiciones, la cultura y la economía del medio rural, situando la rehala y la montería no solo como una actividad cinegética, sino como una manifestación cultural de primer orden, profundamente vinculada a la identidad de la provincia y al equilibrio del territorio.
Con esta aprobación, se da un paso firme para que Castilla-La Mancha deje atrás el retraso respecto a otras comunidades autónomas que ya han reconocido estas prácticas como Bien de Interés Cultural, avanzando en la protección de un patrimonio inmaterial único y esencial para el mundo rural.

