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miércoles, marzo 25, 2026

Juan Ayllón, la voz de una generación que respira tablas

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Con motivo del Día Mundial del Teatro, que se celebra cada año el 27 de marzo, la comunidad cultural internacional vuelve a poner en valor una de las expresiones artísticas más antiguas, universales y transformadoras de la humanidad. Esta efeméride, instaurada en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (ITI), conmemora la apertura de la temporada del histórico “Teatro de las Naciones” en París, marcando desde entonces una jornada de reflexión, celebración y reivindicación del papel esencial de las artes escénicas en la sociedad contemporánea.

El principal objetivo de esta jornada es visibilizar el valor del teatro como herramienta de diálogo, entendimiento y paz entre culturas, así como destacar su capacidad para emocionar, cuestionar y conectar a las personas más allá de cualquier frontera. Cada año, una figura de reconocido prestigio internacional —actor, director o dramaturgo— es la encargada de redactar el tradicional mensaje que se difunde en teatros de todo el mundo. En este 2026, el encargado de firmar este manifiesto global es el aclamado actor Willem Dafoe, cuya trayectoria artística ha dejado una profunda huella en la escena y el cine internacional.

En este contexto de celebración universal, Almagro, cuna del teatro clásico en España, se erige una vez más como referente indiscutible de la tradición escénica. Su emblemático Corral de Comedias, joya del Siglo de Oro y uno de los espacios teatrales más antiguos conservados en activo, simboliza la esencia de un arte que ha sabido perdurar a lo largo de los siglos sin perder su capacidad de emocionar y reinventarse.

Para conmemorar esta fecha tan señalada, la mirada se dirige hacia el talento local, hacia quienes mantienen viva la llama del teatro desde dentro. Es el caso de Juan Ayllón, actor almagreño que representa el compromiso, la vocación y la pasión por las tablas en estado puro. Su trayectoria, marcada por una entrega constante y un profundo amor por la interpretación, refleja el espíritu de una generación que entiende el teatro no solo como profesión, sino como forma de vida.

Ayllón reconoce que su vínculo con el teatro nace desde la infancia, en un proceso natural en el que la interpretación formaba parte de su entorno cotidiano. Desde los primeros juegos y representaciones escolares hasta su consolidación como actor, su camino ha estado guiado por una vocación temprana que, con el paso del tiempo, se ha transformado en una dedicación firme y consciente. Se define como un actor “versátil, comprometido y disciplinado”, tres cualidades que resumen su enfoque profesional y su manera de entender el oficio.

Para el intérprete, el teatro posee una cualidad única e insustituible: la inmediatez del directo, ese instante irrepetible en el que actor y público establecen un diálogo vivo, auténtico y cambiante. “Todo sucede en ese momento y nunca volverá a ser igual”, explica, subrayando la potencia emocional de una experiencia que ninguna pantalla puede replicar.

Trabajar en el Corral de Comedias de Almagro supone para Ayllón una vivencia profundamente emocional. Más allá de su incuestionable valor histórico, este espacio representa para él un lugar íntimo, casi familiar. Haber crecido junto a este símbolo del teatro universal le permite vivirlo desde una perspectiva única, combinando el orgullo de formar parte de su legado con la cercanía de quien lo siente como propio. “Es estar en casa”, afirma, destacando también el honor de contribuir a mantener viva una tradición centenaria.

En su constante proceso de aprendizaje, Ayllón se encuentra actualmente formándose en teatro musical, una disciplina que le ha permitido integrar interpretación, danza y música en un mismo lenguaje escénico. Esta etapa formativa, desarrollada junto al proyecto Entre Bastidores y bajo la dirección de profesionales como Nuria Luna y Alejandro Cerro, ha supuesto para él un descubrimiento enriquecedor que amplía sus horizontes artísticos.

Uno de los pilares fundamentales de su trayectoria es Zaguán, compañía teatral que cofundó y que representa un proyecto profundamente personal. Para Ayllón, Zaguán es mucho más que una iniciativa profesional: es “una familia”, un espacio de creación colectiva donde el compromiso, la colaboración y la pasión son los motores que impulsan cada montaje. La compañía apuesta firmemente por poner en valor el teatro y la cultura, así como el nombre de Almagro como ciudad de referencia escénica, proyectando su identidad más allá de sus fronteras.

El primer espectáculo de la compañía, “El Parto de Talía”, ha irrumpido con fuerza en el panorama teatral, ofreciendo una propuesta fresca, atrevida y con un marcado carácter contemporáneo. La obra, que se representa en el Corral de Comedias, ha logrado conectar con el público gracias a su tono desenfadado y su capacidad para generar una respuesta inmediata en la audiencia, evidenciada en las risas y la complicidad que se crean en cada función.

En este montaje, Ayllón asume el reto de interpretar varios personajes, un ejercicio de versatilidad que le ha permitido explorar nuevas dimensiones interpretativas. La construcción diferenciada de cada rol, a través de matices en la voz, la corporalidad y la personalidad, ha supuesto un proceso creativo exigente y estimulante, alejándolo de los registros habituales y abriéndole nuevas posibilidades expresivas.

Su vinculación con la Fundación Siglo de Oro refuerza además su proyección profesional, brindándole la oportunidad de trabajar junto a destacados especialistas del sector y participar en producciones de alto nivel. Esta colaboración, unida al trabajo de Zaguán, contribuye a fortalecer la presencia del teatro almagreño en el panorama nacional, reivindicando la riqueza de la tradición escénica española.

En el marco de este Día Mundial del Teatro, el mensaje de Juan Ayllón para quienes sueñan con dedicarse a la interpretación es claro y contundente: superar el miedo, apostar por la formación y perseguir la pasión sin reservas. En un sector exigente y competitivo, defiende la importancia de arriesgar, de creer en el talento propio y de no renunciar a aquello que verdaderamente mueve a las personas. “Es mejor intentarlo que vivir con la duda de no haberlo hecho”, concluye.

Así, en una jornada que celebra el poder transformador del teatro, Almagro y sus artistas vuelven a alzar la voz para recordar que las tablas siguen siendo un espacio de encuentro, emoción y verdad, donde cada función es un acto irrepetible y cada historia, una oportunidad para comprender mejor el mundo.

Entrevista íntegra a Juan Ayllón, actor, almagreño…

1. Juan, ¿cuándo te picó el gusanillo del teatro? ¿Qué te enganchó?

Quizás suene a tópico pero creo que desde pequeño, incluso podría decir que no lo recuerdo con exactitud; pero si recuerdo participar en todos los “teatros” y cositas que había por aquel entonces en mi entorno como podía ser el colegio, el instituto, juegos con los amigos haciendo nuestras propias escenas y vídeos… Todo nace y parte de ahí.

2. En tres palabras, ¿cómo te definirías como actor?

Versátil, comprometido y disciplinado.

3. ¿Qué te pone la piel de gallina cuando estás en escena?

Una de las cosas que más me gustan en teatro, es que todo pasa “al momento” todo lo que sucede, sucede ahí, en ese instante y cada día será diferente porque el público también es diferente, y esa comunión, ese diálogo entre público e interprete es algo tan poderoso que ninguna pantalla va a ser capaz de igualarlo.

4. Al ser de Almagro, ¿qué se siente trabajar en el Corral de Comedias, un lugar emblemático?

Se siente a “estar en casa”, he nacido y crecido con el Corral de Comedias, es cierto que quizás para nosotros almagreños, no percibamos esa “importancia” por convivir día a día con el Corral, como si pueden hacerlo la gente de afuera; pero por ese mismo motivo nos permite sentirlo también como nuestra casa y vivirlo con un cariño muy especial. También es todo un honor como almagreño, poder poner en valor el Corral de Comedias, estar ahí cada día y sentir que, aún con el paso de los siglos, sigue vivo.

5. ¿Un actor siempre tiene que estar en modo “aprendiz”, no? Estás estudiando teatro musical, ¿cómo te va?

En este oficio nunca se deja de aprender, es como un entrenamiento continuo, además siempre hay algún personaje que requiere algo especial o concreto y muchas veces toca aprenderlo y preparerse para papeles específicos.

El teatro musical fue todo un descubrimiento, gracias a “Entre Bastidores” y de la mano de Nuria Luna y Alejandro Cerro, artífices de este gran proyecto. El teatro musical me ha permitido unir en uno varias de mis pasiones como son la interpretación, danza y música… no podría estar más contento con este proceso de aprendizaje.

6. Zaguán es un proyecto que co-fundaste, ¿qué es para ti?

Zaguán es volver a estar en casa; es nuestro bebé, el cuál tenemos que cuidar y mimar y poner todo el empeño, dedicación y cariño que merece.

Zaguán es apostar por un proyecto que pone en valor ya no solo el teatro y la cultura, pone en valor a Almagro como ciudad del teatro. Como almagreño, me siento orgulloso de poder llevar el nombre de mi pueblo a las tablas de un escenario, con una compañía de teatro profesional que también es almagreña, defendiendo lo nuestro con los nuestros.

7. ¿De qué estás más orgulloso de Zaguán como compañía?

En este caso, me vas a permitir que hable mas internamente de la compañía. Estoy orgulloso del equipo que formamos Zaguán, más que un equipo, una familia, en la que todos remamos en la misma dirección, nos ayudamos y colaboramos mutuamente entre los distintos departamentos. El ambiente es espectacular y es mágico como se pierde la “noción de trabajo” cuando lo haces rodeado de personas a las que puedes llamar amigos. Y esto nos permite crecer juntos y enfrentar retos y adversidades con estusiasmo.

8. “El Parto de Talía” es el primer espectáculo de Zaguán, ¿qué nos cuentas? ¿Cómo lo está recibiendo el público?

Es cierto que “El Parto de Talía” nos saca un poco de lo que estamos acostumbrados a ver en el Corral; pero ese mismo motivo es lo que hace que esté funcionando tan bien. “El Parto” es como un soplo de aire fresco, con un puntito canalla que no está dejando indiferente nadie y eso puede comprobarse con las risas y carcajadas que rompen el silencio de la noche desde el inicio de la obra. El Corral de Comedias tiene también algo mágico y es tener al público bastante cerca, eso nos permite verlo y siempre ves gente que está “enganchadísima” a lo que está sucediendo en escena y reaccionan a las cosas que pasan, etc… Es muy divertido y gratificante.

9. Interpretas varios personajes en “El Parto de Talía”, ¿cómo te sientes metiéndote en tantas pieles?

Lo primero, fue un reto abordar estos personajes, ya que algunos comparten características de personaje “galán o caballero” y había que lograr que, dentro de esta similitud, cada uno de ellos fuera diferente al anterior, fue un trabajo intenso de buscar voces, corporalidad, personalidades, etc… Y lo segundo, que este montaje me deja ponerme en la piel de personajes que están fuera de mi perfil o fuera del prototipo de personaje que normalmente me toca interpretar, y me permite poder jugar, investigar, hacer cosas diferentes… y lo disfruto mucho.

10. ¿Qué significa para ti formar parte de la Fundación Siglo de Oro?

Creo que es toda una oportunidad de crecimiento, gracias a la gran exposición que tiene Fundación Siglo de Oro y a los maravillosos profesionales que la componen, de los que poder seguir aprendiendo y que a día de hoy puedo llamar compañeros. También me parece que trabajar junto a Fundación Siglo de Oro y Zaguán Teatro, nos permite poder ofrecer productos de mayor calidad y estar presentes de una manera mas fuerte dentro del panorama teatral, poniendo además en valor nuestra cultura teatral española, Almagro y su Corral de Comedias y el buen hacer y cariño que esta profesión se merece.

11. ¿Qué consejo le darías a alguien que quiere ser actor o actriz? ¿Qué les dirías?

Le diría que olvidase el miedo y las inseguridades, que no escuchara aquellas voces que le dicen “de esto no se puede vivir”, porque actualmente hay otras muchas profesiones masificadas de las cuáles también es complicado vivir y la gente vive, nosotros vivimos por y para el teatro. Le diría también que se formase, porque es una carrera más y con muchas ramas aparte de la interpretación. Si algo te apasiona lucha y ve a por ello, y aunque no salga como esperamos, es mejor arriesgarse que llegar al final de tu vida, mirar hacia atrás y arrepentirse por no haberlo intentado.

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