La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado públicamente la situación límite, insostenible y de grave riesgo que atraviesan los Juzgados de Almagro, tras las intensas lluvias registradas en los últimos días, y ha exigido la clausura inmediata de las dependencias afectadas, así como la adopción urgente de medidas estructurales que garanticen la seguridad de los trabajadores y de los ciudadanos que acuden diariamente al Tribunal de Instancia.
Según ha explicado el responsable provincial de CSIF en el sector de Justicia, Alfonso Sánchez, a los graves problemas estructurales que arrastra el edificio desde prácticamente su construcción se han sumado ahora filtraciones de agua, inundaciones generalizadas, desprendimientos y numerosas goteras, agravando una situación que el sindicato califica de “lamentable, peligrosa e intolerable”.
“Esta situación se viene arrastrando prácticamente desde la fecha de construcción del edificio, sin que la Gerencia Territorial de Castilla-La Mancha ni otros órganos competentes hayan actuado, pese a las numerosas incidencias remitidas y al conocimiento expreso de la gravedad del problema”, subraya Sánchez.
Un edificio nuevo, una década de abandono
El inmueble judicial, cuyas obras se remontan a 2012, fue concebido para ofrecer unas instalaciones modernas y seguras. Sin embargo, desde sus primeros años de funcionamiento presenta graves deficiencias, especialmente en materia de impermeabilización del tejado, climatización y seguridad eléctrica, según denuncian tanto los sindicatos como los propios profesionales del juzgado.
Las lluvias intensas de los últimos días han provocado la inundación de prácticamente todo el edificio, quedando a salvo únicamente una de las secciones. El agua ha llegado al hall de entrada, pasillos, escaleras principales, aseos, salas de comparecencia, Registro Civil y biblioteca, obligando a los trabajadores a desempeñar su labor entre cubos, fregonas, suelos mojados y zonas acordonadas.
Cuadros eléctricos anegados y riesgo vital
Uno de los aspectos más alarmantes denunciados por CSIF es el estado del sistema eléctrico, con cuadros de luces afectados por filtraciones, lo que ha provocado el fallo de numerosos ordenadores, la ausencia de luz en amplias zonas del edificio y un riesgo evidente de electrocución.
Además, parte del techo de escayola se ha desprendido, incrementando el peligro para los doce trabajadores que desarrollan su actividad diaria en el edificio, así como para los ciudadanos que acuden a realizar trámites judiciales.
“Es inviable trabajar en estas condiciones, pero ahora lo es aún menos: los trabajadores están poniendo en riesgo su vida”, advierte Alfonso Sánchez.
Un “espectáculo dantesco y tercermundista”
La gravedad de la situación ha sido corroborada también por otros sindicatos y por la propia titular del juzgado. La responsable del sindicato STAJ en Ciudad Real, Carmen Romero, ha calificado lo ocurrido en declaraciones a Onda Cero como un “espectáculo dantesco y tercermundista”, describiendo auténticas cascadas de agua cayendo desde el techo en distintas zonas del edificio.
Por su parte, la magistrada titular del juzgado, Lucía Monteagudo Mena, ha confirmado que el problema de impermeabilidad del tejado existe desde el inicio, que las actuaciones realizadas hasta ahora han sido meras reparaciones parciales y que lo que realmente se necesita es una intervención integral y definitiva.
Monteagudo ha explicado que, debido a que la entrada principal se encontraba completamente encharcada, los ciudadanos tuvieron que acceder por la puerta de emergencia y desplazarse por el interior del edificio mediante escaleras internas, en condiciones claramente inadecuadas para un servicio público esencial.
Una situación insostenible para la atención al público
Los profesionales del juzgado denuncian también las condiciones indignas en las que se ven obligados a atender al público, con espacios mojados, falta de iluminación y equipos informáticos inutilizados, lo que compromete gravemente la calidad del servicio judicial y la seguridad de todos los usuarios.
Actualmente, están a la espera de la visita de un arquitecto que evalúe el estado del inmueble. Mientras tanto, el personal continúa trabajando en un entorno que no reúne las mínimas garantías de seguridad laboral, agravado por los efectos de los últimos temporales.
Exigencia de cierre inmediato y advertencia de movilizaciones
Ante esta situación, CSIF exige:
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La clausura inmediata de las zonas afectadas.
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Medidas urgentes y estructurales, no soluciones provisionales.
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Garantías reales de seguridad para trabajadores y ciudadanos.
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Responsabilidades a los organismos competentes por más de una década de inacción.
El sindicato advierte de que, si no se adoptan soluciones inmediatas, se verá obligado a tomar las medidas oportunas, incluidas acciones legales y sindicales, para proteger la integridad física de los trabajadores del Tribunal de Instancia de Almagro.

