Tras cerrar con un notabilísimo éxito de asistencia, el Belén Municipal de Almagro vuelve a situar a la localidad como referente cultural y patrimonial de la Navidad en la provincia de Ciudad Real. Cerca de 11.000 personas han visitado este montaje monumental desde su inauguración, confirmando el profundo arraigo social y emocional de una tradición que trasciende lo religioso para convertirse en un auténtico símbolo colectivo.
En este contexto de balance y reflexión, la Asociación de Belenistas de Almagro, en colaboración con el Ateneo de Almagro, ha organizado para este sábado, 10 de enero, a partir de las 17:30 horas, un encuentro abierto de belenistas y coloquio gratuito en la sede del Ateneo, situada en la calle San Agustín nº 7, en el histórico Antiguo Palacio de los Medrano.
El acto concluirá con una chocolatada y bizcochada, concebida como espacio de convivencia y encuentro intergeneracional.
Un coloquio para pensar el presente y asegurar el futuro del Belén
El encuentro servirá para analizar las exposiciones de belenes celebradas en Almagro durante las pasadas Navidades, compartir inquietudes, evaluar el presente del belenismo local y, sobre todo, reflexionar sobre el futuro de esta tradición, subrayando la urgente necesidad de relevo generacional.
Los belenistas pondrán el acento en la importancia de incorporar a jóvenes y nuevos voluntarios que garanticen la continuidad de una labor altruista y colectiva, esencial para preservar una de las señas de identidad culturales más reconocibles de la Navidad almagreña.
El Belén Municipal 2025: cifras, emoción y participación social
El coloquio llega apenas unos días después de la clausura del Belén Municipal, que ha presidido las fiestas navideñas durante la Navidad 2025 en la Iglesia de las Bernardas, en la Plaza de Santo Domingo.
Por sus instalaciones han pasado casi 11.000 visitantes, además de colectivos escolares, usuarios de la Residencia de Mayores, asociaciones locales como AMFISA (Asociación de Discapacitados Físicos y Psíquicos de Almagro) y visitas de carácter histórico y simbólico, como la del Niño de la Virgen de las Nieves.
Un proyecto colectivo con 18 años de historia
El Belén Municipal de Almagro comenzó a instalarse en 2008 y ha estado presente todas las Navidades, con la única excepción de los años de pandemia. Desde entonces, se ha consolidado como un proyecto colectivo en constante evolución, fruto del esfuerzo desinteresado de decenas de vecinos y vecinas.
El montaje de este año ha reunido más de 4.000 figuras, algunas de ellas piezas únicas, elaboradas por artesanos o donadas por familias, coleccionistas y vecinos de Almagro. Cada figura, casa y elemento decorativo se dispone siguiendo un diseño previo minucioso, que recrea con fidelidad escenas bíblicas, pasajes tradicionales y estampas costumbristas del Campo de Calatrava.
Un proceso artesanal y técnico de gran complejidad
Los belenistas explicaban que el proceso comienza por la estructura general: montaje de mesas, diseño del recorrido, instalación de iluminación y cableado. A ello se suma la colocación de casas y decorados, la extensión de tierras naturales —este año, tierra roja de Almagro y albero amarillo— y, finalmente, el montaje ordenado y escalado de todas las escenas bíblicas, desde las más pequeñas del fondo hasta las de mayor protagonismo en primer plano.
El Belén incorpora escenas completas del ciclo bíblico: los Desposorios, la Anunciación, el sueño de San José, el Empadronamiento, la búsqueda de posada, el Nacimiento, la adoración de los pastores, la visita de los Reyes Magos a Herodes, la matanza de los inocentes y la huida a Egipto.
Junto a ellas, aparecen representaciones típicas manchegas: matanzas, trilleros, norias antiguas, la encajera, la cogida de aceituna, herreros y juegos infantiles. Destaca especialmente la figura de la encajera, inspirada en el monumento a la Mujer Encajera del Ejido de Calatrava, única en su género dentro de un Belén municipal.
Innovación, iluminación y conservación del patrimonio
El Belén Municipal se distingue por su cuidada iluminación artística, diseñada para crear ambientes diferenciados y realistas. Muchos de los movimientos mecánicos —norias, molinos o escenas artesanales— funcionan con motores adaptados de microondas, una solución creativa que garantiza durabilidad y suavidad.
La asociación conserva además un amplio inventario de casas, decorados, herramientas y elementos escénicos, que se almacenan y preservan cuidadosamente tras la Navidad, en un proceso que resulta incluso más laborioso que el propio montaje.
Un recorrido por los espacios históricos de Almagro
A lo largo de sus 18 años de vida, el Belén Municipal ha recorrido algunos de los espacios más emblemáticos del municipio. Este año, paneles gráficos instalados en la Iglesia de las Bernardas han permitido al público conocer esa trayectoria, con montajes en:
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Convento de la Asunción Calatrava
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Iglesia de las Bernardas
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Ermita de San Blas
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Palacio de los Medrano
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San Juan
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Iglesia de San Agustín
En 2012, incluso se realizaron montajes dobles, basados en los Evangelios de San Lucas y San Mateo, a petición del Obispado.
Un llamamiento al compromiso ciudadano
La Asociación de Belenistas de Almagro, integrada actualmente por entre 50 y 60 personas, lanza un mensaje claro a vecinos y visitantes: necesitan nuevas manos, especialmente jóvenes, para asegurar la continuidad de esta tradición única.
Pese a que cada año miles de personas disfrutan del Belén, reconocen que la colaboración activa sigue siendo limitada. Aun así, mantienen intacta la ilusión por seguir construyendo esta obra colectiva que ya forma parte esencial de la identidad navideña de Almagro.
“El Belén no es un montaje estático; es una experiencia viva que crece con el público”, explican. En ocasiones, incluso se organizan visitas nocturnas para personas enfermas o con dificultades de movilidad, y se convierte en un punto de reencuentro familiar para quienes regresan al pueblo por Navidad.
“Esto es un patrimonio vivo. Cuando nosotros ya no estemos, ojalá haya gente que lo continúe. El Belén pertenece al pueblo”.

