9.9 C
Almagro
miércoles, enero 28, 2026

Elena Mora Talavera: la actriz que hace del teatro un acto de cuidado y memoria

La actriz de la compañía almagreña Zaguán Teatro reivindica el valor del patrimonio escénico, el teatro popular y la formación como pilares de una profesión exigente y profundamente humana

spot_img

Noticias Recomendadas

El teatro entendido como herencia viva, compromiso ético y ejercicio de escucha. Así define su oficio Elena Mora Talavera, actriz formada en el prestigioso Laboratorio de Teatro William Layton de Madrid y miembro de la compañía almagreña Zaguán Teatro, cuya trayectoria se ha ido consolidando desde el rigor interpretativo, el trabajo colectivo y una profunda conexión con los espacios patrimoniales que han marcado la historia del teatro en España.

Con una carrera estrechamente vinculada tanto a la escena profesional como a la pedagogía teatral, Mora Talavera ha desarrollado su labor en compañías como UMBRA, OMBION o La Cantera Producciones, participando en montajes de teatro clásico, contemporáneo y familiar. Desde sus inicios en la asociación ITAIE —posteriormente La Teatrería—, su camino ha estado guiado por una idea clara: el teatro como oficio que se aprende, se cuida y se transmite.

El Corral de Comedias de Almagro: escuela viva del teatro

El Corral de Comedias de Almagro, uno de los espacios escénicos más emblemáticos de Europa, ocupa un lugar central en la vida profesional de la actriz. Mora Talavera trabaja allí desde hace varios años en campañas de teatro para estudiantes, funciones regulares de fin de semana y actividades vinculadas al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

Cada entrada en el Corral, afirma, supone “sentir el peso y el privilegio de la historia”. Un espacio que obliga a medir, escuchar y respetar el teatro desde su raíz, y que además plantea un reto físico y artístico permanente al tratarse de un teatro al aire libre, activo durante todo el año, con independencia de las condiciones climáticas. “El Corral nos recuerda constantemente por qué este oficio merece tanto cuidado”, subraya.

El Patio de Comedias de Torralba: identidad, memoria y vocación

Si el Corral de Almagro representa la dimensión histórica del teatro, el Patio de Comedias de Torralba de Calatrava simboliza su raíz emocional. Vecina del municipio, Mora Talavera ha crecido artística y vitalmente en este espacio, participando desde muy joven en visitas teatralizadas, lecturas dramatizadas, festivales y presentaciones.

Para la actriz, el Patio no es únicamente un espacio escénico, sino una expresión de identidad colectiva y una demostración de que el teatro puede integrarse en la vida cotidiana de un pueblo, generando comunidad, memoria y futuro cultural.

Zaguán Teatro: cobijo, raíces y honestidad

La incorporación de Elena Mora Talavera a Zaguán Teatro responde, según explica, a una afinidad artística y humana muy clara. “Zaguán es cobijo”, afirma, un espacio donde el oficio se ejerce desde las raíces, con honestidad, cuidado del factor humano y compromiso real con el valor del trabajo teatral.

La actriz destaca la manera de trabajar de la compañía, basada en la confianza, el respeto y la convicción de que el teatro no es solo resultado, sino también proceso. Una filosofía que ha quedado reflejada en montajes recientes como “El Parto de Talía”, cuya acogida por parte del público ha sido especialmente cálida y generosa.

“El Parto de Talía”: celebración del teatro popular

El montaje ha conectado con públicos diversos gracias a un lenguaje claro, corporal y desbordante, sustentado en un sólido trabajo de equipo. Mora Talavera resalta el esfuerzo colectivo y la capacidad del elenco para mantenerse unido incluso en contextos adversos, remando en la misma dirección.

Pero, sobre todo, subraya la reivindicación del teatro popular, la tradición y el patrimonio como ejes centrales de la propuesta. Una celebración consciente de las raíces culturales y del valor del teatro como herramienta de transmisión histórica y social.

Nuevos horizontes con la Fundación Siglo de Oro

El futuro inmediato de la actriz pasa por nuevos proyectos en colaboración con la Fundación Siglo de Oro, una entidad de referencia en la investigación y difusión del repertorio clásico. Una propuesta que Mora Talavera vive con ilusión y sentido de la responsabilidad, como una oportunidad para seguir profundizando en el teatro clásico desde la calidad, el conocimiento y el amor por los textos.

La docencia como compromiso

Además de su faceta interpretativa, Elena Mora Talavera desarrolla una intensa labor docente. Imparte clases de interpretación en la escuela de teatro musical Entre Bastidores, en Ciudad Real, y ha trabajado como formadora en asociaciones, ayuntamientos e institutos, con alumnado de todas las edades.

Su enfoque pedagógico es práctico, cercano y profundamente respetuoso, orientado no solo a la técnica, sino también a la transmisión de valores esenciales como la disciplina, el trabajo emocional, el respeto por el proceso creativo y la pasión por el oficio.

Un consejo desde la experiencia

A quienes se plantean iniciar un camino en la interpretación, Mora Talavera lanza un mensaje claro: formación, paciencia y disfrute del proceso. “Es una profesión exigente, pero profundamente bonita”, afirma, subrayando la importancia de la constancia, la curiosidad, el compromiso con uno mismo y la capacidad de poner límites para sostenerse en el tiempo sin perder la ilusión.

Entrevista | Elena Mora Talavera

Actriz, formadora y defensora del teatro como identidad, memoria y oficio

Pregunta. Para quienes no te conozcan, cuéntanos un poco de tu experiencia como actriz.
Respuesta. Soy actriz formada en el Laboratorio de Teatro William Layton de Madrid y mi trayectoria ha estado muy vinculada desde el principio al teatro, tanto profesional como pedagógico. Empecé en una asociación de teatro que se llamaba ITAIE y evolucionó a La Teatrería. He trabajado en compañías como UMBRA, OMBION o La Cantera Producciones, participando en montajes de teatro clásico, contemporáneo y familiar. Me siento especialmente cómoda en proyectos que combinan interpretación, cercanía con el público y espacios patrimoniales, algo que ha marcado mucho mi manera de entender el oficio.

P. ¿Qué significa para ti el Corral de Comedias de Almagro?
R. Es un lugar fundamental en mi vida profesional. Trabajo allí desde hace varios años en campañas de teatro para estudiantes, funciones de fin de semana y actividades vinculadas al Festival, y cada vez que entro siento el peso y el privilegio de la historia. Es un espacio que te enseña a escuchar, a medir, a respetar el teatro desde la raíz. Además, supone todo un reto trabajar durante todo el año, independientemente de la temperatura, en un teatro al aire libre como es el Corral. Por todo esto, considero que nos recuerda constantemente por qué este oficio merece tanto cuidado.

P. ¿Y el Patio de Comedias de Torralba?
R. Es, sin duda, el corazón de mi pueblo y también uno de los motores de mi vocación. Vivo en Torralba de Calatrava y he crecido artística y emocionalmente en ese patio, participando en visitas teatralizadas, lecturas, festivales y presentaciones desde muy joven. Para mí no es solo un espacio escénico: es identidad, es memoria y es una prueba clara de que el teatro puede formar parte de la vida cotidiana de un pueblo.

P. ¿Qué te llevó a embarcarte en el proyecto de Zaguán?
R. La decisión tuvo mucho que ver con la confianza en el equipo y con una manera de trabajar muy honesta. Me atrajo la idea de que Zaguán fuera cobijo y un espacio donde, desde nuestras raíces, llevamos a cabo nuestro oficio. Fue una decisión natural, basada en la afinidad artística y en las ganas de seguir creciendo dentro de proyectos comprometidos con el teatro, donde se le da el valor que tiene tanto al oficio como al factor humano.

P. ¿Cómo has sentido la acogida de El Parto de Talía?
R. Ha sido muy bonita y muy generosa por parte del público. Es un espectáculo que conecta desde distintos lugares, y sentir esa respuesta —las risas, la atención— es algo que como actriz te sostiene y te confirma que el trabajo va por buen camino.

P. ¿Qué es lo que más resaltarías del montaje?
R. El trabajo en equipo: cómo todos y todas nos hemos subido al mismo barco y hemos remado incluso cuando soplaban vientos fuertes. Es una propuesta cuidada, con un lenguaje claro, rico, desbordante y corporal. Pero, sobre todo, destacaría la celebración del teatro popular y de la tradición; el poner en valor nuestras raíces, nuestra historia y nuestro patrimonio.

P. Ahora os embarcáis en nuevos proyectos junto a la Fundación Siglo de Oro. ¿Qué esperas de esta colaboración?
R. Me provoca mucha ilusión y también una gran responsabilidad. La Fundación Siglo de Oro es un referente, y colaborar en nuevos proyectos supone una oportunidad de seguir profundizando en el teatro clásico desde el conocimiento, la calidad y el amor por el repertorio. Lo vivo como un paso estimulante en mi camino profesional.

P. Además de actriz, también eres formadora y docente. ¿Cómo abordas esa faceta?
R. La docencia es una parte muy importante de mi vida profesional. Doy clases de interpretación en la escuela de teatro musical Entre Bastidores y también he trabajado como formadora con personas de todas las edades en asociaciones, ayuntamientos o institutos. Abordo la enseñanza desde un lugar muy práctico y cercano, y sobre todo respetuoso, intentando transmitir no solo técnica, sino también pasión, disciplina, trabajo emocional y amor por el proceso creativo.

P. ¿Qué consejo darías a quien se plantea dedicarse a la interpretación?
R. Le diría que se forme, que tenga paciencia y que disfrute del camino. Es una profesión exigente, pero profundamente bonita. La constancia, la curiosidad y el compromiso con uno mismo son claves para sostenerse, poner límites, respetar y ser respetada, aprender y seguir creciendo sin perder la ilusión.

- Advertisement -spot_img

Últimas Noticias