El teatro entendido como herencia viva, compromiso ético y ejercicio de escucha. Así define su oficio Elena Mora Talavera, actriz formada en el prestigioso Laboratorio de Teatro William Layton de Madrid y miembro de la compañía almagreña Zaguán Teatro, cuya trayectoria se ha ido consolidando desde el rigor interpretativo, el trabajo colectivo y una profunda conexión con los espacios patrimoniales que han marcado la historia del teatro en España.
Con una carrera estrechamente vinculada tanto a la escena profesional como a la pedagogía teatral, Mora Talavera ha desarrollado su labor en compañías como UMBRA, OMBION o La Cantera Producciones, participando en montajes de teatro clásico, contemporáneo y familiar. Desde sus inicios en la asociación ITAIE —posteriormente La Teatrería—, su camino ha estado guiado por una idea clara: el teatro como oficio que se aprende, se cuida y se transmite.
El Corral de Comedias de Almagro: escuela viva del teatro
El Corral de Comedias de Almagro, uno de los espacios escénicos más emblemáticos de Europa, ocupa un lugar central en la vida profesional de la actriz. Mora Talavera trabaja allí desde hace varios años en campañas de teatro para estudiantes, funciones regulares de fin de semana y actividades vinculadas al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.
Cada entrada en el Corral, afirma, supone “sentir el peso y el privilegio de la historia”. Un espacio que obliga a medir, escuchar y respetar el teatro desde su raíz, y que además plantea un reto físico y artístico permanente al tratarse de un teatro al aire libre, activo durante todo el año, con independencia de las condiciones climáticas. “El Corral nos recuerda constantemente por qué este oficio merece tanto cuidado”, subraya.
El Patio de Comedias de Torralba: identidad, memoria y vocación
Si el Corral de Almagro representa la dimensión histórica del teatro, el Patio de Comedias de Torralba de Calatrava simboliza su raíz emocional. Vecina del municipio, Mora Talavera ha crecido artística y vitalmente en este espacio, participando desde muy joven en visitas teatralizadas, lecturas dramatizadas, festivales y presentaciones.
Para la actriz, el Patio no es únicamente un espacio escénico, sino una expresión de identidad colectiva y una demostración de que el teatro puede integrarse en la vida cotidiana de un pueblo, generando comunidad, memoria y futuro cultural.
Zaguán Teatro: cobijo, raíces y honestidad
La incorporación de Elena Mora Talavera a Zaguán Teatro responde, según explica, a una afinidad artística y humana muy clara. “Zaguán es cobijo”, afirma, un espacio donde el oficio se ejerce desde las raíces, con honestidad, cuidado del factor humano y compromiso real con el valor del trabajo teatral.
La actriz destaca la manera de trabajar de la compañía, basada en la confianza, el respeto y la convicción de que el teatro no es solo resultado, sino también proceso. Una filosofía que ha quedado reflejada en montajes recientes como “El Parto de Talía”, cuya acogida por parte del público ha sido especialmente cálida y generosa.
“El Parto de Talía”: celebración del teatro popular
El montaje ha conectado con públicos diversos gracias a un lenguaje claro, corporal y desbordante, sustentado en un sólido trabajo de equipo. Mora Talavera resalta el esfuerzo colectivo y la capacidad del elenco para mantenerse unido incluso en contextos adversos, remando en la misma dirección.
Pero, sobre todo, subraya la reivindicación del teatro popular, la tradición y el patrimonio como ejes centrales de la propuesta. Una celebración consciente de las raíces culturales y del valor del teatro como herramienta de transmisión histórica y social.
Nuevos horizontes con la Fundación Siglo de Oro
El futuro inmediato de la actriz pasa por nuevos proyectos en colaboración con la Fundación Siglo de Oro, una entidad de referencia en la investigación y difusión del repertorio clásico. Una propuesta que Mora Talavera vive con ilusión y sentido de la responsabilidad, como una oportunidad para seguir profundizando en el teatro clásico desde la calidad, el conocimiento y el amor por los textos.
La docencia como compromiso
Además de su faceta interpretativa, Elena Mora Talavera desarrolla una intensa labor docente. Imparte clases de interpretación en la escuela de teatro musical Entre Bastidores, en Ciudad Real, y ha trabajado como formadora en asociaciones, ayuntamientos e institutos, con alumnado de todas las edades.
Su enfoque pedagógico es práctico, cercano y profundamente respetuoso, orientado no solo a la técnica, sino también a la transmisión de valores esenciales como la disciplina, el trabajo emocional, el respeto por el proceso creativo y la pasión por el oficio.
Un consejo desde la experiencia
A quienes se plantean iniciar un camino en la interpretación, Mora Talavera lanza un mensaje claro: formación, paciencia y disfrute del proceso. “Es una profesión exigente, pero profundamente bonita”, afirma, subrayando la importancia de la constancia, la curiosidad, el compromiso con uno mismo y la capacidad de poner límites para sostenerse en el tiempo sin perder la ilusión.

