Almagro vivió en la noche de este sábado uno de esos acontecimientos que trascienden lo artístico para instalarse en la memoria colectiva. El Teatro Municipal de Almagro, con el cartel de “No hay entradas” colgado desde días antes, fue el escenario de un concierto tan íntimo como conmovedor: el estreno en primicia del nuevo trabajo del músico almagreño Justo Fernández, presentado bajo el evocador título “Geometría del sonido interior”.
No fue un concierto al uso. Fue una experiencia sensorial, emocional y profundamente humana. Desde la primera nota, el público entendió que estaba ante algo singular: una propuesta que no solo se escucha, sino que se siente; que no busca el aplauso fácil, sino el diálogo sincero con el “yo interior” de cada espectador. Música sin artificios, cargada de honestidad, emoción contenida y una belleza que nace del silencio y regresa a él.
Acompañado por el Ensemble Orfeo —formación integrada por dos violines, viola, violonchelo, clarinete y percusión—, Justo Fernández presentó ante su gente el resultado de muchos meses de trabajo creativo. Una obra concebida como un viaje introspectivo, una invitación a atravesar el umbral del silencio y adentrarse en los paisajes más profundos de la conciencia.
El propio compositor definió su intención artística como una experiencia de introspección sonora, construida a partir de sonidos esenciales, respiraciones musicales y resonancias meditativas, capaces de revelar los ecos internos, las emociones y la verdad profunda y luminosa que habita en cada persona. Y el público lo entendió desde el primer compás.
El programa, cuidadosamente estructurado, estuvo compuesto por las siguientes piezas:
-
Bon Voyage
-
Apologies IX
-
Apologies III
-
Apologies VI
-
Luna
-
Apologies VIII
-
Alma
-
Reset
-
Cold Dream
-
Apologies V
-
Estelar
-
Damnat Hominen
-
Time
-
To Philip
-
Lejos
Cada una de ellas fue recibida con una ovación sincera y prolongada, culminando en un aplauso final en pie, largo y emocionado, que se extendió durante varios minutos. Un reconocimiento colectivo al trabajo bien hecho, a la creatividad honesta y al talento de un músico que, sin perder sus raíces, dialoga con lenguajes contemporáneos de gran profundidad estética.
El Ensemble Orfeo estuvo integrado por:
-
Manuel Biega Román (violín)
-
Sonsoles Rodríguez García (violín)
-
Rafael Oscar Pérez López (viola)
-
Ignacio Morales Contreras (violonchelo)
-
Elena Sobrino Chaves (clarinete)
-
David Arenas Álvarez (percusión)
Mientras que Justo Fernández asumió la composición de todas las obras, además del piano y el sintetizador, vertebrando una arquitectura sonora tan delicada como poderosa.
Más allá del indudable valor artístico, la noche tuvo un componente emocional añadido: el orgullo de un pueblo que reconoce y celebra el talento de uno de los suyos. Orgullo de la gente, de la tierra, de lo que fue, de lo que es y de todo lo que está por venir. Almagro no solo asistió a un concierto; se reconoció en él.
Sirvan estas líneas como agradecimiento y reconocimiento público de toda una localidad a un creador que ha sabido convertir la música en verdad, en calma y en emoción compartida.
Gracias, Justo Fernández. Gracias, Maestro.
»»»Galería de imágenes en la página del facebook de Almagro Noticias«««

