La portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Ciudad Real, Sara Martínez, ha realizado una valoración pública del Carnaval 2026, en la que ha combinado el reconocimiento al tejido asociativo local con una dura crítica a la gestión económica del equipo de Gobierno.
En una comparecencia ante los medios, Martínez agradeció expresamente “el trabajo, la dedicación y el compromiso” de las asociaciones, peñas y federaciones que han participado en la programación festiva. Según afirmó, “han sido ellas quienes han salvado el carnaval”, subrayando que la implicación del movimiento asociativo ha resultado determinante para sostener la calidad y la participación en los distintos actos.
Reconocimiento al tejido asociativo
La portavoz socialista destacó el esfuerzo organizativo de las peñas carnavaleras, los colectivos culturales y las federaciones locales, señalando que el éxito de los desfiles, concursos y actividades paralelas ha recaído principalmente en el compromiso voluntario y la capacidad organizativa de estas entidades.
En este sentido, defendió que el Carnaval de Ciudad Real “es patrimonio colectivo de la ciudad” y que su fortaleza reside en la tradición, la creatividad y la implicación ciudadana. Martínez insistió en que el verdadero motor de la fiesta ha sido la sociedad civil organizada, más allá de la acción institucional.
Denuncia de “despilfarro” en actos con escasa afluencia
No obstante, la valoración socialista incluyó críticas directas al equipo de Gobierno municipal, al que acusó de incurrir en un “despilfarro” de recursos públicos en determinadas iniciativas que, a su juicio, no han cumplido las expectativas de asistencia ni de impacto social.
Entre los ejemplos señalados figura el denominado tardeo previo al Domingo de Piñata, para el que —según los datos aportados por la portavoz— se destinaron más de 10.000 euros para la instalación de un camión-escenario. Martínez calificó esta actividad como un “fracaso” en términos de afluencia, al considerar que la participación ciudadana fue escasa en comparación con el gasto realizado.
Asimismo, criticó el desembolso de 11.000 euros en el pregón de Carnaval, correspondiente a una intervención que, según detalló, tuvo una duración aproximada de diez minutos. La portavoz lamentó lo que describió como una “falta de implicación” del pregonero, y sostuvo que el peso del acto recayó fundamentalmente en el trabajo del presentador y en la participación de las peñas locales.
“El carnaval se sostuvo por el magnífico trabajo del presentador y por nuestras peñas, no por el despilfarro del Partido Popular”, afirmó de manera contundente.
Exigencia de explicaciones y mayor planificación
El Grupo Municipal Socialista ha anunciado que solicitará explicaciones detalladas sobre la planificación y ejecución presupuestaria de estas partidas, con el objetivo de evaluar la eficiencia del gasto público destinado a las celebraciones.
Martínez subrayó que la crítica no se dirige contra el desarrollo global del Carnaval, cuya vitalidad reconoció, sino contra determinadas decisiones económicas que, en su opinión, evidencian “falta de planificación, previsión y diálogo con el tejido asociativo”.
En este sentido, reclamó un modelo organizativo “más participativo, más transparente y más riguroso”, que priorice la colaboración con las entidades locales y optimice los recursos municipales.
Oposición “útil, constructiva y firme”
La portavoz concluyó asegurando que el Grupo Socialista continuará ejerciendo una oposición “útil, constructiva y firme” en el Ayuntamiento de Ciudad Real. Según explicó, su labor se centrará en fiscalizar la acción del Gobierno municipal, exigir rendición de cuentas y formular propuestas alternativas que permitan mejorar la gestión cultural y festiva de la ciudad.
“Ciudad Real necesita avanzar con planificación, rigor y participación”, afirmó, reiterando el compromiso del PSOE con una gestión eficiente de los fondos públicos y con el fortalecimiento del tejido social y cultural local.
La valoración del Carnaval 2026 se suma así al debate político sobre la gestión municipal, en un contexto en el que las fiestas populares constituyen no solo un elemento identitario y cultural, sino también un ámbito relevante de inversión pública y proyección económica para la capital provincial.

