El aeropuerto de Ciudad Real ha retomado este jueves su actividad aérea con la llegada de un vuelo privado internacional procedente de Hungría, marcando así el regreso de las operaciones en la infraestructura aeroportuaria tras más de un año sin tráfico aéreo. La aeronave aterrizó a las 14.30 horas con cuatro pasajeros a bordo, en lo que supone el primer movimiento aéreo desde la paralización operativa registrada a comienzos de 2025.
A lo largo de la jornada se llevaron a cabo un total de cuatro operaciones, con aterrizajes adicionales programados a las 15.00, 15.30 y 18.00 horas, alcanzando una treintena de pasajeros en conjunto. Una quinta operación prevista inicialmente fue finalmente cancelada, según han confirmado fuentes aeroportuarias.
La reanudación de la actividad ha sido confirmada por el administrador de Ciudad Real International Airport (CRIA), Rafael Gómez Arribas, en declaraciones realizadas a la Cadena SER de Ciudad Real. Gómez Arribas ha precisado que se trata exclusivamente de vuelos privados no regulares, procedentes tanto de distintos países europeos como de Estados Unidos.
La autorización de AESA desbloquea el regreso de los vuelos
El reinicio de las operaciones ha sido posible gracias a la autorización concedida por la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), que ha aprobado el nuevo modelo operativo solicitado por la empresa gestora hace aproximadamente un año. Esta autorización ha entrado en vigor a las 00.00 horas de este jueves, permitiendo al aeropuerto volver a operar bajo una modalidad distinta a la anterior.
Según ha explicado Gómez Arribas, el aeropuerto ha pasado a un régimen de “uso mixto y diurno”, con operaciones restringidas a un horario concreto y bajo demanda, siempre condicionadas a la disponibilidad operativa y a que las condiciones meteorológicas lo permitan.
Este cambio de modelo responde a la necesidad de adaptar la infraestructura a una operativa más reducida y sostenible desde el punto de vista económico, después de que la propia gestora reconociera que el sistema anterior estaba sobredimensionado y generaba unos costes difícilmente asumibles en el contexto actual.
Turismo y caza, motores del nuevo despegue
La actividad aérea que se ha reanudado está vinculada principalmente a vuelos privados relacionados con el turismo y la actividad cinegética, un segmento que históricamente ha sido uno de los principales atractivos del aeropuerto ciudadrealeño. Este tipo de tráfico permite mantener una operativa limitada pero constante, adaptada a la demanda real y a las capacidades actuales de la infraestructura.
Paralelamente, desde CRIA se ha señalado que se continúa trabajando para ampliar progresivamente la capacidad operativa del aeropuerto. Entre los objetivos a medio y largo plazo figura la recuperación de la actividad de carga aérea y la exploración de nuevas oportunidades para convertir la instalación en un centro especializado en el mantenimiento y reparación de aeronaves, una línea estratégica que podría diversificar el uso del aeropuerto y generar empleo cualificado.
El precedente del colapso del sistema AFIS
La actual situación del aeropuerto de Ciudad Real tiene su origen en la retirada del servicio AFIS (Aerodrome Flight Information Service), el sistema básico encargado de coordinar y facilitar la información necesaria para los despegues y aterrizajes.
Hace un año, la Dirección General de Aviación Civil rechazó renovar el contrato de este servicio ante la falta de acuerdo entre la empresa gestora CRIA y la compañía prestataria SAERCO. El conflicto estuvo motivado por impagos que superaban los 1,1 millones de euros, lo que derivó en la retirada definitiva del AFIS a partir del 1 de enero de 2025.
La pérdida de este servicio obligó al aeropuerto a dejar de operar con normalidad y a replantear por completo su funcionamiento. Sin AFIS, la infraestructura no podía mantener vuelos regulares, lo que forzó la paralización casi total de la actividad y la adopción de un modelo extremadamente limitado, basado únicamente en operaciones puntuales y privadas.
Un nuevo modelo para asegurar la viabilidad futura
Con la autorización de AESA y la implantación del nuevo modelo operativo, el aeropuerto de Ciudad Real inicia ahora una nueva etapa marcada por la prudencia, la sostenibilidad y la adaptación a la demanda real. Aunque el tráfico aéreo dista aún de los niveles previstos en etapas anteriores, la reanudación de los vuelos supone un primer paso para recuperar progresivamente el papel estratégico de esta infraestructura en el mapa aeronáutico nacional.
La evolución de esta nueva fase será clave para determinar si el aeropuerto puede consolidarse como un nodo especializado en vuelos privados, turismo de alto valor añadido y servicios aeronáuticos complementarios, dejando atrás definitivamente los problemas estructurales que marcaron su pasado reciente.

