Ciudad Real ha vuelto a detenerse este 11 de marzo para rendir homenaje a las 192 víctimas mortales de los atentados terroristas de Madrid de 2004, en un acto cargado de solemnidad y emoción celebrado en el Parque de Atocha, espacio simbólico que cada año se convierte en el punto de encuentro de la memoria colectiva de la capital. Veintidós años después de aquella tragedia que conmocionó a toda España, la ciudad ha reafirmado su compromiso de no olvidar y de mantener viva la memoria de uno de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país.
El acto institucional ha estado presidido por el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, acompañado por el presidente de la Diputación Provincial, Miguel Ángel Valverde, así como por representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, miembros de la corporación municipal, autoridades provinciales y numerosos ciudadanos que han querido sumarse al homenaje en recuerdo de las víctimas y en solidaridad con sus familias.
En su intervención, el alcalde ha subrayado la importancia de mantener viva la memoria de lo ocurrido para que la sociedad española no olvide jamás la magnitud de aquellos hechos. Cañizares ha recordado que el 11 de marzo de 2004 marcó un antes y un después en la historia reciente de España, alterando la vida de miles de familias y dejando una huella profunda en la conciencia colectiva del país. El regidor ha defendido que recordar es una obligación moral y democrática, y ha insistido en que la memoria constituye una herramienta fundamental para fortalecer los valores de convivencia, libertad y respeto que sustentan la democracia.
El alcalde ha destacado además el carácter “sencillo y humilde” del acto organizado por el Ayuntamiento, pero ha remarcado que su significado trasciende lo simbólico. Según ha explicado, la finalidad del homenaje es preservar la memoria de unos hechos terribles y del comportamiento ejemplar de la sociedad española y de las propias víctimas, que durante todos estos años han rechazado el odio y la revancha para reclamar únicamente dignidad, memoria y justicia. Cañizares ha recordado también que el dolor sufrido por las familias podría haber alcanzado a cualquier ciudadano, apelando así a la empatía y a la solidaridad colectiva.
El homenaje comenzó con la imposición de una corona de laurel a los pies del monumento dedicado a las víctimas del terrorismo en el Parque de Atocha. Este gesto simbólico fue realizado conjuntamente por el alcalde de Ciudad Real y el presidente de la Diputación Provincial, en un momento de profundo recogimiento que marcó el inicio de un acto institucional cargado de significado.
Tras este primer gesto, el Pandorgo de Ciudad Real, Daniel Rodríguez Salcedo, y la Dulcinea 2026, María Cieza Ríos, actuando como representantes de la ciudadanía, fueron los encargados de dar lectura al manifiesto institucional elaborado con motivo del Día Europeo en Memoria de las Víctimas del Terrorismo, que se conmemora cada año el 11 de marzo en toda la Unión Europea.
El texto recordó de forma solemne a quienes perdieron la vida en los atentados, reconoció el sufrimiento de los centenares de heridos y de sus familias y reafirmó el compromiso colectivo con la paz, la convivencia y la defensa de los derechos fundamentales. El manifiesto también puso en valor la respuesta ejemplar que dio la sociedad española tras los atentados, destacando la solidaridad, la unidad y la defensa de los valores democráticos frente al odio y la violencia.
Durante el acto se guardó también un minuto de silencio en memoria de las víctimas del terrorismo, un gesto compartido por autoridades, representantes de las fuerzas de seguridad y ciudadanos presentes que simbolizó el respeto y el recuerdo permanente hacia quienes perdieron la vida.
El presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, destacó durante su intervención la importancia de que todas las administraciones públicas permanezcan unidas en el recuerdo a las víctimas del terrorismo y en la defensa firme de la democracia. Valverde afirmó que actos como el celebrado en el Parque de Atocha representan la voluntad colectiva de no dejar de recordar y de reconocer a quienes sufrieron el terrorismo, y subrayó que mantener viva la memoria es una obligación ética para evitar que tragedias similares puedan repetirse.
El presidente provincial señaló que el terrorismo dejó “una herida profunda en la sociedad española”, recordando que el dolor de las víctimas constituye uno de los mayores recordatorios de la necesidad de proteger cada día la democracia, la libertad y el Estado de Derecho. En este sentido, afirmó que las víctimas del terrorismo representan “la cúspide de nuestra democracia”, porque su sacrificio recuerda la importancia de defender los valores democráticos con firmeza.
Valverde también quiso reconocer públicamente el papel desempeñado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuya actuación fue fundamental aquel día y continúa siendo clave en la lucha contra el terrorismo. Agradeció su labor constante en la defensa de la seguridad y la libertad de los ciudadanos, y recordó la rapidez y eficacia con la que actuaron durante la tragedia.
Asimismo, destacó la respuesta solidaria de la sociedad española tras los atentados, señalando que el comportamiento de las víctimas y de sus familias ha sido un ejemplo de dignidad, serenidad y compromiso con la justicia, alejándose del odio y apostando siempre por la convivencia democrática.
El acto concluyó con un gesto profundamente simbólico que refuerza el carácter colectivo del homenaje. Autoridades, representantes institucionales y ciudadanos depositaron mensajes manuscritos de recuerdo y esperanza en el denominado “Olivo de la Memoria”, un árbol que posteriormente será plantado por el servicio de Jardinería del Ayuntamiento en el Parque de Atocha como símbolo permanente de recuerdo y de compromiso con la paz.
La conmemoración del 22º aniversario de los atentados del 11M también contó con la presencia de representantes políticos de distintos ámbitos institucionales. Entre ellos se encontraba Sara Martínez, secretaria local del PSOE y miembro de la Ejecutiva provincial del partido en Ciudad Real, quien quiso expresar el recuerdo y el cariño hacia las víctimas y sus familias.
Martínez señaló que el 11 de marzo sigue siendo un día dedicado a la memoria, el recuerdo y la justicia, y subrayó la necesidad de aprender de la historia para condenar firmemente cualquier forma de violencia. En su intervención destacó que, en un contexto internacional complejo, resulta más necesario que nunca trabajar por la paz y rechazar la guerra como solución a los conflictos, defendiendo la convivencia pacífica como base de una sociedad más democrática y justa.
Veintidós años después de los atentados que marcaron a toda una generación, Ciudad Real ha vuelto a demostrar que la memoria sigue viva. El homenaje celebrado en el Parque de Atocha ha servido para recordar que la historia del 11M no pertenece únicamente al pasado, sino que continúa siendo un recordatorio permanente de la importancia de defender la democracia, la libertad y la convivencia frente a cualquier forma de violencia.

