El jurado popular ha declarado culpable, por unanimidad, al portero de un establecimiento de ocio nocturno de Bolaños de Calatrava por un delito de homicidio por imprudencia y un delito de lesiones dolosas en grado de tentativa, en relación con la muerte de un cliente tras una riña ocurrida en julio de 2022 a las puertas de un bar de la localidad.
El veredicto se ha hecho público este viernes en la Audiencia Provincial de Ciudad Real, tras una intensa jornada de deliberación del tribunal popular, compuesto por seis hombres y tres mujeres, que han descartado el delito de homicidio doloso por el que Fiscalía y acusación particular solicitaban inicialmente penas de entre 14 y 15 años de prisión.
Rebaja drástica de las penas solicitadas
Tras conocerse la decisión del jurado, el Ministerio Fiscal ha anunciado una reducción sustancial de su petición de condena, ajustándola al veredicto, y ha solicitado cuatro años de prisión por el delito de homicidio imprudente. La acusación particular se ha adherido íntegramente a esta nueva solicitud.
Por su parte, la defensa ha pedido una condena de un año de prisión, recordando que su cliente ha permanecido más de tres años y cinco meses en prisión provisional, un tiempo que superaría con creces la pena mínima prevista para este tipo de delito.
Libertad provisional inminente
A falta de la sentencia definitiva, que el magistrado presidente ha anunciado que se redactará en los próximos días, el juez ha comunicado al acusado que quedará en libertad provisional la semana que viene, dada la cercanía temporal de la resolución y el prolongado tiempo ya cumplido en prisión preventiva.
El magistrado ha señalado que, de retrasarse la sentencia, se dictaría una resolución independiente para resolver la situación personal del acusado, aunque ha dejado claro que la libertad provisional es altamente probable.
Un homicidio “por imprudencia” en el contexto de una riña
El jurado considera probado que el arma homicida fue un detector de metales, con el que el acusado golpeó en la cabeza a la víctima.
No obstante, el tribunal popular ha estimado determinante que la víctima inició la pelea y que portaba una navaja, con la que previamente causó una herida al portero. En ese contexto de riña, los hechos encajan —según el jurado— en un homicidio por imprudencia, y no doloso.
Los hechos: una noche de verano que acabó en tragedia
La riña mortal tuvo lugar en la madrugada del 30 al 31 de julio de 2022. Sobre las 23.40 horas, la víctima intentó acceder al local con una lata de cerveza procedente de otro establecimiento, lo que motivó que el portero le negara la entrada.
Tras un primer altercado, el cliente se marchó del lugar, regresando minutos después armado con una navaja, con la que atacó al portero por sorpresa, causándole un corte en el brazo.
Según la acusación, tras el ataque, el portero persiguió al cliente por calles próximas al local, lo desarmó y lo golpeó violentamente en la cabeza con el detector de metales, provocándole un traumatismo craneoencefálico severo que derivó en muerte cerebral.
La víctima fue hallada minutos después inconsciente y sangrando en la vía pública. Tras ser atendida en el centro de salud de Bolaños, fue trasladada al Hospital General de Ciudad Real, donde se certificó su fallecimiento al mediodía del 31 de julio.
Pendientes de la sentencia
Con este veredicto, el procedimiento queda a la espera de la sentencia, que fijará de manera definitiva las penas y resolverá formalmente la situación personal del acusado.
Mientras tanto, el caso cierra uno de los episodios judiciales más impactantes de los últimos años en la provincia, con una notable distancia entre las penas inicialmente solicitadas y el desenlace final marcado por el jurado popular.

