Almagro ha celebrado este fin de semana San Antón 2026, una de las festividades más antiguas, simbólicas y queridas de su calendario tradicional, en una edición especialmente significativa al ser la primera que se desarrolla bajo la denominación de Fiesta de Interés Turístico Provincial. La ciudad encajera ha vuelto a reunirse en torno a las hogueras, la devoción y la gastronomía popular, reafirmando la fortaleza de una tradición transmitida de generación en generación.
El fuego como punto de encuentro
La programación dio comienzo en la noche del viernes con el encendido oficial de la hoguera de la Hermandad, acto que fue anunciado por un espectáculo de fuegos artificiales que iluminó el cielo de la localidad. Las inmediaciones de la Ermita de San Juan se convirtieron en el epicentro de la celebración, congregando a numerosos vecinos y visitantes.
El acto estuvo organizado por la Hermandad de San Isidro Labrador y San Antonio Abad, que ofreció a los asistentes el tradicional somallao y la imprescindible limoná, símbolos gastronómicos inseparables de San Antón. Paralelamente, se encendieron hogueras en distintos barrios, transformando la ciudad en un auténtico mapa de fuego, convivencia y reunión vecinal.
Concurso de hogueras y sabores populares
El jurado del concurso, integrado por representantes de la Hermandad y del Ayuntamiento, realizó el recorrido por las trece hogueras inscritas en esta edición. El premio al mejor somallao fue para el grupo de amigos de la calle Ejido de Calatrava; la mejor limoná recayó en las amigas de Olivia, el grupo más joven participante, destacado como ejemplo de continuidad generacional. La hoguera más animada fue la de los vecinos de la calle Santa, mientras que el galardón a la mejor hoguera se otorgó al grupillo de la calle Ancha.
Cada premio, dotado con 60 euros, fue patrocinado por el Ayuntamiento y la Hermandad y entregado durante la subasta celebrada el sábado por la noche.
El hornazo, protagonista absoluto
Uno de los grandes reclamos de la noche del viernes fueron los tradicionales hornazos de San Antón, que se agotaron en apenas un par de horas ante la elevada demanda. Desde la Hermandad se confirmó la llegada de una nueva remesa durante la jornada del sábado, permitiendo que nadie se quedara sin uno de los productos más emblemáticos de estas fechas. Las largas colas reflejaron el fervor popular y el peso de la gastronomía dentro del ciclo de los “Santos Viejos”.
San Antón, patrón de los animales
La mañana del sábado estuvo marcada por los actos centrales en honor a San Antonio Abad, patrón de los animales. A las 11:30 horas dio comienzo la Sagrada Eucaristía, oficiada por el párroco Joaquín Gutiérrez Villar en una Ermita de San Juan completamente llena. Fieles, devotos y numerosos vecinos acudieron acompañados de sus mascotas, en una celebración que conjugó fe, devoción popular y tradición.
Al término de la homilía, la imagen del santo fue portada en andas alrededor de la ermita, recuperando una antigua tradición que no se realizaba desde hacía décadas. Aunque en esta ocasión se efectuó una sola vuelta, desde la Hermandad se ha anunciado que en próximas ediciones se restaurará íntegramente el rito de las tres vueltas al templo.
Bendición multitudinaria y ritos recuperados
En el exterior del templo tuvo lugar la bendición de los animales, que este año ha registrado una participación superior a la de ediciones anteriores, consolidándose como uno de los momentos más emotivos y concurridos del fin de semana. Perros, gatos y otros animales de compañía recibieron la bendición ante la atenta mirada de cientos de personas.
Tras la bendición, se procedió al reparto de los panecillos del santo, así como de dulces tradicionales, rosquillos y vino dulce, completando una estampa que remite al patrimonio inmaterial más genuino de la localidad.
Subasta y sorteo del guarrillo
La jornada continuó por la tarde con la tradicional subasta, realizada gracias a donaciones de vecinos y empresas locales, la entrega de premios del concurso de hogueras y el esperado sorteo del guarrillo, que este año estuvo representado por una cesta valorada en más de 400 euros, resultando premiado el número 0159.

Un reconocimiento que refuerza la tradición
La celebración de San Antón 2026 ha sido la primera del ciclo de los “Santos Viejos” en desarrollarse oficialmente como Fiesta de Interés Turístico Provincial, reconocimiento otorgado por la Diputación Provincial de Ciudad Real en octubre de 2025, avalando su relevancia histórica, cultural y social.
San Antón ha dejado un fin de semana marcado por el fuego, el sabor del hornazo, el somallao, la limoná y la convivencia. La programación continuará el próximo fin de semana en el barrio del Santo, de San Ildefonso y la Virgen de la Paz, dentro de unas fiestas que, año tras año, siguen demostrando que en Almagro las tradiciones no se recuerdan: se viven.

