Almagro ha vivido este viernes una jornada cargada de emoción, memoria histórica y reivindicación social con motivo de la conmemoración institucional del Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo, un acto que ha tenido lugar en la Sala “Jacobo Fugger” del Palacio Juan Jedler, sede de la Universidad Popular de Almagro, y que ha reunido a representantes institucionales, asociaciones y a numerosos vecinos de la localidad que han llenado completamente el recinto.
El encuentro ha estado presidido por la concejal Marian Ureña, acompañada por el alcalde de Almagro, Francisco Ureña, así como por miembros de la Corporación Municipal, personal del Centro de la Mujer, representantes de AMFISA (Asociación de Discapacitados Físicos y Psíquicos de Almagro) y de las diferentes asociaciones de mujeres del municipio, además de un numeroso público que quiso participar en una celebración que ha combinado reivindicación feminista, reconocimiento institucional y homenaje histórico.
La convocatoria ha adquirido además un significado especial al rendirse tributo a Pepa Delmas Rodríguez, quien ostentó la Alcaldía de Almagro entre 1981 y 1983 bajo las siglas de la desaparecida Unión de Centro Democrático (UCD) y que continúa siendo, más de cuatro décadas después, la primera y única mujer que ha ocupado el cargo de alcaldesa en la historia del municipio.
Un acto institucional marcado por la memoria y la reivindicación
Durante la apertura del acto, la concejal Marian Ureña dio la bienvenida a los asistentes recordando que, aunque el Día Internacional de las Mujeres se celebra oficialmente el 8 de marzo, el Ayuntamiento decidió adelantar la conmemoración institucional para facilitar la participación ciudadana.
En su intervención, Ureña subrayó que el lema elegido este año por el Instituto de la Mujer de Castilla-La Mancha, “Igualdad, se escribe con M de Mujeres y con M de Memoria”, resume el espíritu de la jornada y conecta directamente con el homenaje a Pepa Delmas, cuyo nombramiento como alcaldesa en octubre de 1981 representó un hito en la historia política local.
La edil recordó que, aunque en la actualidad el acceso de las mujeres a responsabilidades públicas resulta cada vez más habitual, hace más de cuarenta años la presencia femenina en la política institucional era todavía excepcional, lo que convierte la trayectoria de Delmas en un ejemplo de valentía, determinación y liderazgo pionero.
Ureña reflexionó sobre el hecho de que 45 años después ninguna otra mujer haya vuelto a ocupar la alcaldía de Almagro, una circunstancia que, según señaló, invita a la reflexión sobre los desafíos que aún persisten en materia de igualdad real en el ámbito político.
Dirigiéndose directamente a la homenajeada, la concejal expresó un mensaje de reconocimiento personal y colectivo, destacando que su decisión de dar el paso en un contexto dominado por hombres abrió caminos que hoy resultan más transitables para otras mujeres que participan en la vida pública.
La responsable municipal también reivindicó la importancia de continuar avanzando en igualdad desde la educación, las instituciones y la sociedad, subrayando que, a pesar de los avances logrados, las mujeres siguen encontrando obstáculos y resistencias en numerosos ámbitos profesionales y sociales.
El alcalde reivindica un futuro en el que el 8M deje de ser necesario
Tras la intervención de la concejal, tomó la palabra el alcalde de Almagro, Francisco Ureña, quien agradeció la presencia del público y la implicación de los colectivos que han colaborado en la organización del acto, entre ellos el colectivo Rita Lambert, así como las instituciones regionales implicadas en la promoción de la igualdad.
El regidor confesó vivir esta jornada con tres emociones principales, comenzando por el deseo de que llegue el día en que la igualdad entre hombres y mujeres esté plenamente normalizada y no sea necesario celebrar una jornada reivindicativa.
En este sentido, expresó su esperanza de que las futuras generaciones de mujeres —hijas, nietas y jóvenes de hoy— puedan vivir en una sociedad donde la igualdad sea una realidad cotidiana y no una aspiración pendiente.
El alcalde también quiso rendir un reconocimiento personal a las mujeres que han marcado su vida, recordando especialmente a su madre y a su esposa, a quienes atribuyó un papel fundamental en la construcción de las familias y en el progreso social, destacando el sacrificio y la dedicación que históricamente han asumido muchas mujeres para sostener el bienestar colectivo.
Finalmente, Ureña subrayó la relevancia del homenaje dedicado a Pepa Delmas, recordando su propia experiencia política junto a ella durante la primera legislatura democrática en la que coincidieron en el Ayuntamiento, lo que le permitió conocer de primera mano su trabajo y su compromiso con la ciudad.
AMFISA pone el foco en la doble discriminación de las mujeres con discapacidad
Uno de los momentos más significativos del acto llegó con la lectura de un manifiesto por parte de tres mujeres integrantes de AMFISA, quienes centraron su intervención en la situación de las mujeres y niñas con discapacidad, un colectivo que, según denunciaron, continúa enfrentándose a múltiples formas de discriminación y desigualdad.
Durante su intervención recordaron que la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, supuso un paso decisivo para el reconocimiento internacional de los derechos sexuales, reproductivos y de salud de las mujeres, incluyendo a aquellas que viven con discapacidad.
Las representantes de la asociación también señalaron que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye 17 objetivos globales, establece en su Objetivo número 5 la igualdad de género, aunque advirtieron de que las mujeres con discapacidad todavía están lejos de alcanzar esa igualdad real.
El manifiesto expuso datos especialmente preocupantes sobre la situación de este colectivo en España, recordando que más de dos millones y medio de mujeres con discapacidad viven en el país y que solo tres de cada diez tienen empleo, mientras que muchas sufren mayores niveles de pobreza, exclusión social y dificultades de acceso a servicios básicos.
Asimismo, denunciaron la escasez de datos oficiales sobre la violencia ejercida contra mujeres con discapacidad, así como la necesidad de mejorar la accesibilidad de los recursos de atención a víctimas de violencia de género y violencia sexual.
El texto también celebró avances recientes como la reforma del artículo 49 de la Constitución Española, que reconoce de forma explícita a las personas con discapacidad, y el nuevo Pacto de Estado contra la Violencia de Género, aunque insistieron en que es imprescindible seguir desarrollando políticas específicas que garanticen la protección y la igualdad efectiva de las mujeres con discapacidad.
Un manifiesto que reivindica igualdad real para todas las mujeres
El acto concluyó con la lectura del Manifiesto institucional del 8M, a cargo de la concejal Marian Ureña, un texto que reivindica la igualdad como un proyecto colectivo que debe construirse desde la memoria, la educación, el compromiso social y la acción política.
El manifiesto defendió que la igualdad se escribe con “M” de memoria, recordando a las mujeres que lucharon por abrir espacios de libertad en diferentes ámbitos de la sociedad, desde el ámbito rural hasta el académico, empresarial o institucional.
También se subrayó que la igualdad se escribe con “M” de movimiento social, reconociendo el papel del feminismo como motor de transformación democrática, así como con “M” de mérito, reivindicando que el talento y las capacidades no deben verse limitados por estereotipos de género.
El texto destacó además que las mujeres son motor económico, social y cultural de Castilla-La Mancha, desempeñando un papel fundamental en sectores como la agricultura, la investigación, la sanidad, la educación, la cultura o el emprendimiento.
Al mismo tiempo, el manifiesto recordó que aún persisten brechas salariales, desigualdades laborales, infrarrepresentación en puestos de liderazgo y diferentes formas de violencia contra mujeres y niñas, lo que obliga a mantener el compromiso institucional y social para avanzar hacia una igualdad plena, real y efectiva.
Un homenaje que conecta pasado, presente y futuro
La celebración del Día Internacional de la Mujer en Almagro ha dejado una imagen significativa: una sala completamente llena de ciudadanos y representantes sociales reunidos para recordar el camino recorrido, reconocer a quienes lo abrieron y reivindicar los desafíos que aún quedan por superar.
El homenaje a Pepa Delmas, símbolo de pionerismo político femenino en la localidad, ha servido para poner en valor el papel de las mujeres que, con su compromiso y valentía, han contribuido a transformar la vida pública y social de Almagro.
Con este acto institucional, el Ayuntamiento ha querido reforzar el mensaje de que la igualdad no es solo un objetivo político, sino un compromiso colectivo que implica a toda la sociedad, desde las instituciones hasta las asociaciones y la ciudadanía.
Una jornada que, en definitiva, ha convertido a Almagro en escenario de memoria, reconocimiento y reivindicación, recordando que la construcción de una sociedad más justa requiere seguir avanzando, juntos, hacia un futuro donde la igualdad sea una realidad cotidiana.
MANIFIESTO 8 DE MARZO 2026
“Este 8 de Marzo, Día Internacional de las Mujeres, en Castilla-La Mancha alzamos la voz con una convicción clara y firme: en nuestra región, igualdad se escribe con ‘M’.
Con ‘M’ de memoria, porque recordamos y reivindicamos el papel del movimiento feminista y de las mujeres que nos precedieron. Mujeres que lucharon cuando hacerlo implicaba renuncias, silencios y barreras casi infranqueables. Recordamos a las mujeres que abrieron caminos en nuestros pueblos y ciudades, en el campo y en la universidad, en las empresas, en los hogares y en las instituciones.
Se escribe con ‘M’ de movimiento social, porque los derechos adquiridos han sido conquistas. Conquistas colectivas, fruto de la lucha compartida y la solidaridad de mujeres y hombres. En Castilla-La Mancha, en España y en el mundo, el movimiento por la igualdad ha sido y es motor de una transformación más justa y democrática.
También se escribe con ‘M’ de mérito. Porque el talento no entiende de género. Porque las niñas y jóvenes merecen crecer sabiendo que sus capacidades no estarán limitadas por estereotipos ni techos invisibles. Porque las mujeres profesionales, emprendedoras, investigadoras, agricultoras, sanitarias, docentes, creadoras y trabajadoras de todos los sectores merecen reconocimiento, oportunidades y salarios justos.
Y con ‘M’ de motor. Las mujeres somos motor de nuestra tierra. Sostenemos la vida, impulsamos la economía, dinamizamos el entorno rural, innovamos, gestionamos y decidimos. Somos motor de cohesión social, de desarrollo sostenible y de progreso y futuro para nuestra región.
Se escribe con ‘M’ de mundo distinto. Un mundo en el que los liderazgos se comparten y en el que los cuidados se corresponsabilizan. Un mundo donde la igualdad no sea un objetivo pendiente, sino una realidad cotidiana. Apostamos por una sociedad que eduque en igualdad desde la infancia, que prevenga la violencia machista y que garantice la libertad y dignidad de todas las mujeres, vivan donde vivan.
Castilla-La Mancha se escribe con ‘M’ de meta. Porque tenemos claro nuestro objetivo: la igualdad plena, real y efectiva en todos los ámbitos de la sociedad y para todas las mujeres. Igualdad en el empleo, en la conciliación, en el acceso a puestos de liderazgo y responsabilidad, en la representación política, en el reconocimiento social. Igualdad para las mujeres del ámbito rural y del urbano, para las jóvenes y las mayores; igualdad para las mujeres con discapacidad y para las migrantes. Porque no hablamos de privilegios, hablamos de derechos y de justicia.
Y, por supuesto, se escribe con ‘M’ de mujeres. Las mujeres que, cada día, hacen avanzar a Castilla-La Mancha. Las que sacan adelante sus explotaciones agrarias. Las que investigan en nuestros centros educativos y universidades. Las que emprenden en nuestros municipios y las que cuidan a personas mayores, a la infancia y a otras personas dependientes. Las que trabajan en la sanidad, el comercio, la industria o la administración pública. Aquellas mujeres que crean arte y cultura, las que hacen ciencia o las que practican deporte, las que construyen comunidad. Con ‘M’ de mujeres unidas por un mismo objetivo: la igualdad.
También se escribe con ‘M’ de más derechos y oportunidades. De más corresponsabilidad para dejar de asumir la gran parte de los cuidados y para dejar de sostener las mayores tasas de parcialidad y temporalidad en el empleo. De más educación en igualdad y más visibilidad de mujeres referentes. De más reconocimiento a las víctimas de todo tipo de violencia machista. En definitiva, con ‘M’ de más igualdad para que los sueños de todas se puedan ver realizados en condiciones de justicia y libertad.
Así mismo, señalamos todo el camino que nos queda por recorrer, los obstáculos y dificultades que, todavía hoy, las mujeres enfrentamos por el simple hecho de ser mujeres. Y por ello reclamamos menos. Menos brechas salariales y menos precariedad del empleo femenino. Menos infrarrepresentación en puestos de liderazgo y dirección y, por supuesto, menos violencias que siguen vulnerando la dignidad y los derechos fundamentales de mujeres y niñas.
Por todo ello, en Castilla-La Mancha seguimos reafirmando que la igualdad es un camino firme. Un camino que debemos recorrer juntas y juntos, un camino colectivo en el que toda la sociedad, las instituciones, las empresas, los centros educativos, las asociaciones y todos y cada uno de los hombres y mujeres de nuestra región debemos esforzarnos por mantener, cuidar y mejorar, porque solamente de este modo conseguiremos que Castilla-La Mancha se escriba con ‘M’ de mundo mejor”.
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