Hace exactamente 45 años, el 23 de febrero de 1981, el Teniente Coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero irrumpía armado en el Congreso de los Diputados al grito de “¡Quieto todo el mundo!”, interrumpiendo la votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo y desatando uno de los episodios más críticos de la democracia española. Aquella jornada, conocida como la “Noche de los Transistores”, mantuvo en vilo a millones de ciudadanos que siguieron los acontecimientos por radio mientras el país contenía la respiración ante la amenaza de un golpe de Estado.
Este reportaje (dividido en tres partes) reconstruye, paso a paso y minuto a minuto, la anatomía de la intentona golpista del 23F: los movimientos de los militares implicados, las decisiones clave, los silencios, las dudas y el desenlace final que marcó el rumbo de España. La crónica se apoya, en la documentación desclasificada en virtud del acuerdo aprobado por el Consejo de Ministros el 24 de febrero de 2026 y publicado en el BOE, que arroja nueva luz sobre lo ocurrido aquella tarde-noche del 23 de febrero de 1981. Una guía cronológica, rigurosa y detallada, para recordar lo que sucedió… o para entenderlo por primera vez con perspectiva histórica.
(Basado en los documentos desclasificados relativos al intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 aprobado en el Consejo de Ministros el 24 de febrero de 2026. BOE)
– PARTE I –
I. 18:23. EL RUIDO SECO DE LOS DISPAROS
Madrid, lunes 23 de febrero de 1981.
El Congreso de los Diputados debate la segunda votación de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo tras la dimisión de Adolfo Suárez. La sesión transcurre con tensión política, pero dentro de la normalidad parlamentaria.
A las 18:23 horas, la puerta del hemiciclo se abre con violencia.
El Teniente Coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero Molina entra pistola en mano, acompañado por un grupo de guardias civiles armados con subfusiles. Grita:
—¡Quieto todo el mundo!
Se escuchan disparos al techo. Las imágenes, captadas por la cámara de Televisión Española que seguía la sesión, se convertirán en uno de los documentos audiovisuales más impactantes del siglo XX español.
Diputados tumbados en el suelo. El presidente del Gobierno en funciones, Adolfo Suárez, permanece sentado. El general Gutiérrez Mellado intenta encararse con los asaltantes. El vicepresidente del Gobierno es zarandeado.
España queda suspendida en el tiempo.
Durante las siguientes horas, la joven democracia nacida en 1978 caminará sobre el alambre.
II. EL PAÍS EN VILO: EL CONTEXTO DE UNA DEMOCRACIA FRÁGIL
Para entender el 23-F no basta con reconstruir aquella noche. Hay que retroceder.
España, en 1981, es una democracia apenas adolescente. La Constitución tiene poco más de dos años. La transición política ha sido rápida, pactada, pero no exenta de tensiones profundas.
El clima previo incluye:
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Crisis económica severa: inflación superior al 15%, desempleo creciente.
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Terrorismo de ETA: 1980 había sido el año más sangriento.
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Descontento en sectores militares ante la descentralización autonómica.
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Dimisión de Adolfo Suárez, debilitado políticamente y erosionado dentro de su propio partido.
La percepción en determinados ámbitos castrenses era que el país caminaba hacia el desorden. La narrativa del “vacío de poder” comenzó a circular en tertulias privadas, cuarteles y círculos ultraconservadores.
El 23-F no fue un rayo en cielo despejado. Fue la explosión de tensiones acumuladas.
III. ZARZUELA: EL OTRO CENTRO DEL DRAMA
Mientras el Congreso es ocupado, otro escenario se convierte en núcleo de decisiones: el Palacio de la Zarzuela.
Según el documento oficial titulado “Sucinto relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero de 1981 según fueron conocidos en el Palacio de la Zarzuela”, incorporado posteriormente a la causa 2/81, desde las 17:00 horas el personal seguía la sesión por radio.
A las 18:22, la noticia del asalto irrumpe en el Palacio.
El Rey escucha por radio lo ocurrido. El Secretario General confirma que Su Majestad conoce los hechos. Comienzan las llamadas.
Se activan contactos con:
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Capitanías Generales.
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Zonas Marítimas.
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Regiones Aéreas.
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Junta de Jefes de Estado Mayor (JUJEM).
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Dirección General de Seguridad del Estado.
La prioridad: entender si se trata de una acción aislada o del inicio de un movimiento coordinado.
IV. LA LLAMADA QUE LO CAMBIÓ TODO: ARMADA
Entre las 18:30 y las 19:00 horas, el General Alfonso Armada llama solicitando incorporarse al Palacio.
La respuesta del Rey es clara: no debe acudir y debe permanecer en su puesto.
“De ninguna forma autorizar al General ARMAD.A para que venga a Zarzuela”
Este episodio, recogido en el relato oficial, se convertirá en una de las piezas más debatidas en el juicio posterior. Armada era una figura de confianza histórica del monarca. Su nombre aparecerá ligado a la llamada “solución Armada”: un hipotético gobierno de concentración que neutralizaría el golpe.
Pero en ese momento, la decisión es inequívoca: no entra en Zarzuela.
V. VALENCIA: LOS TANQUES EN LA CALLE
Mientras en Madrid reina la incertidumbre, en Valencia el Teniente General Jaime Milans del Bosch, Capitán General de la III Región Militar, declara el estado de guerra.
Los carros de combate salen a la calle.
La imagen de los tanques en la ciudad rompe la frontera simbólica entre intento y golpe efectivo.
El documento oficial recoge que el Rey logra hablar con Milans, quien declara estar “a las órdenes del Rey”. “Que ha tomado medidas de seguridad para preservar el orden”. “Pregunta si S.M. ha hablado con el General ARMADA y pide que
lo haga”. Sin embargo, el bando ya ha sido difundido. Se conoce el Bando del Capitán General y que tropas a su mando están patrullando las calles de Valencia.
El peligro real no es solo el Congreso. Es la posibilidad de que otras regiones militares imiten el movimiento.
VI. EL TÉLEX DECISIVO
A las 21:35 horas (22:35 oficial), parte un mensaje telegráfico a todas las autoridades militares:
“Ante situación creada por sucesos desarrollados Palacio Congreso… confirmo he ordenado autoridades civiles y Junta de Jefes de Estado Mayor tomen medidas necesarias para mantener orden constitucional dentro legalidad vigente.”
Además:
“Cualquier medida de carácter militar… deberá contar con la aprobación de la JUJEM.”
Es un mensaje estratégico:
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Desautoriza cualquier iniciativa autónoma.
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Refuerza la legalidad constitucional.
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Centraliza el mando.
En términos políticos, es una línea roja.
VII. LA “SOLUCIÓN ARMADA”: REALIDAD O FICCIÓN
Durante la noche, Milans insiste en la llamada “solución Armada”.
La propuesta: un gobierno de concentración encabezado por Alfonso Armada que incluiría representantes de distintos partidos.
Armada llega a entrar en el Congreso. Sin embargo, según el relato oficial, Tejero rechaza la fórmula. Se mantiene obstinado y afirma no recibir órdenes más que de Milan.
Aquí emerge uno de los grandes enigmas historiográficos:
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¿Fue la “solución Armada” un plan preexistente?
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¿Intentó Armada reconducir la situación?
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¿Hubo descoordinación entre los tres vértices del golpe?
El juicio posterior abordará estas preguntas sin despejarlas completamente.
VIII. 01:12. EL MENSAJE
A las 01:12 horas del 24 de febrero, Televisión Española emite el mensaje del Rey, vestido con uniforme de Capitán General.
Antes, en conversación telefónica con Milans del Bosch, el monarca había sido tajante:
“Cualquier golpe de Estado no podrá escudarse en el Rey, es contra el Rey.” “Ni abdicaré la Corona, ni abandonaré España.”
El mensaje no es solo institucional. Es performativo.
Cierra la puerta a cualquier ambigüedad.
MENSAJE DEL REY JUAN CARLOS I EN LA NOCHE DEL 23-24 DE FEBRERO 1981.
“Al dirigirme a todos los españoles con brevedad y concisión en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los Capitanes Generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente: Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible confusión, confirmo que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes del Estado Mayor que tomen las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente.
Cualquier medida de carácter militar que, en su caso, hubiera de tomarse deberá contar con la aprobación de la Junta de Jefes del Estado Mayor.
La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático que la Constitución votada por el pueblo español determinó en su día a través de referéndum”.
En cuestión de horas, el golpe pierde oxígeno.
IX. EL AMANECER
A las 05:10 horas del 24 de febrero llega el télex desde Valencia anulando el bando militar y reafirmando la adhesión al mando supremo del Rey.
A las 05:10 (hora Zulú igual a 06:10 hora oficial española) de 24-2-81 se recibe el télex siguiente de Valencia:
“Ruego informe.a S.M. he dictado en la Región de mi mando el comunicado siguiente:
Excmo. Señor D. JAJME MILANS DEL BOSCH Y USSIA, Teniente General del Ejército; Capitán General de la tercera Región Militar
HAGO SABER
Que recibidas instrucciones dictadas por S.M. El Rey y garantizado el orden y seguridad ciudadana en el ámbito de esta Región de mi mando
DISPONGO
Quede sin efecto lo dispuesto en el manifiesto publicado con fecha de ayer, día 23 de Febrero del presente año desde el momento de la difusión de este comunicado.
Quiero agradecer a todas las Autoridades, Entidades, Corporaciones, particulares y medios de comunicación social, la colaboración prestada y la comprensión de los motivos que produjeron la decisión tranmitida en mi anterior comunicación.
Igualmente ante la imposibilidad de hacerlo personal o individualmente quiero agradecer en nombre propio y en el de esta Capitanía General cuantas adhesiones y ofrecimientos he recibido.
Al propio tiempo informo que las unidades militares seguirán adoptando el despliegue y medidas de seguridad pertinentes que les permita un pronto y eficaz actuación si fuera necesario para garantía de la paz, orden y seguridad ciudadana.
En este momento la intención de este Mando ha sido y es el Servicio a España, el respeto a la Ley bajo el mando supremo de S.M. El Rey (Q.D.G.) cuya adhesión inquebrantable queda patente hoy, más que nunca.
Viva El Rey.- Viva siempre España.- Valencia 24 de Febrero de 1.981.
El Teniente General: JAIME MILANS DEL BOSCH.”
Tejero queda aislado.
La rendición es cuestión de tiempo.
España despierta el 24 de febrero con la democracia intacta, pero profundamente sacudida.
CONTINUARÁ…
Vicente Galiano M.

