Almagro: La rehabilitación de las cubiertas de de San Bartolomé continúan a buen ritmo

Almagro La rehabilitación de las cubiertas de de San Bartolomé continúan a buen ritmo

Almagro Noticias.- Las obras de restauración y mantenimiento de las torres, cúpula y tejados de la iglesia parroquial de San Bartolomé de Almagro avanzan a muy buen ritmo. Se trata de la obra de restauración más ambiciosa y de mayor envergadura llevada a cabo en esta iglesia desde su terminación, a comienzos del siglo XVIII. El objetivo de las obras es terminar con los graves problemas de humedades que ponían en peligro la estabilidad de todos los tejados y con ellos, del resto del templo.

La cúpula de pizarra de la iglesia de San Bartolomé es uno de los elementos arquitectónicos singulares del perfil de la ciudad de Almagro, bien visible desde kilómetros de distancia. Ahora, esa enorme cúpula, construida a finales del siglo XVII por los jesuitas, ha sido desmontada y reconstruida con el objetivo de impermeabilizarla y acabar así con las goteras y humedades que amenazan su integridad física.

Durante esta semana, las obras se centran en la reposición de materiales de la linterna que corona la cúpula y, por otra parte, la reconstrucción del tejado de la torre norte, a semejanza de las obras ya concluidas en la torre sur. Las obras avanzan a buen ritmo y se espera que en un mes estén concluidas. Pero ahora, unos enormes andamios metálicos cubren la cúpula y una de las torres.

Las obras han consistido en la eliminación de las vigas de madera que estaban en peor estado y su sustitución por otras nuevas, también de madera de pino. Se ha vuelto a retejar toda la cúpula con planchas de pizarra, sobre todo la parte orientada al norte y al oeste, que es la más expuesta a las inclemencias meteorológicas. Actualmente se trabaja en la linterna que corona la cúpula. El trabajo está siendo meticuloso y artesanal porque el entramado de las vigas que sostienen la cúpula es complejo y hay que sustituir las vigas dañadas por otras exactamente idénticas, lo que comporta trabajar con métodos parecidos a los de hace trescientos años.

Las obras no han deparado grandes sorpresas ni han desvelado ningún secreto arquitectónico. Sólo la confirmación de que la linterna de la cúpula siempre fue ciega, es decir no hubo cristales que dejasen pasar la luz, por lo que se pone a fin a la polémica existente desde hace años. La única curiosidad es que la bola de cobre que remata la linterna de la cúpula está agujereada por disparados efectuados durante la guerra civil de 1936. Esta bola se restaurará tal y como está, pero se recubrirá con una lámina de cobre para evitar las filtraciones y humedades.

Esta es la primera vez desde su construcción que se lleva a cabo una restauración integral de las cubiertas de la iglesia de San Bartolomé. Con anterioridad ha habido otras restauraciones menores, sobre todo a comienzos del siglo XX y después de la guerra civil, en 1940, con el fin de reparar los daños de la contienda. En ambos casos, se dejó testimonio de las citadas obras con unas inscripciones a mano en una losa de pizarra. Ahora, se va a hacer lo m ismo y colocar una pizarra con datos de esta obra en la viga central que sostiene la enorme cúpula.

Cono aportación de estas obras, destacar la colocación de dos grades cruces de Calatrava de forja en los pináculos que coronan las dos torres. Estas cruces son un homenaje y recordatorio a la Orden de Calatrava, ya que esta iglesia fue durante unos pocos años a comienzos del siglo XIX y hasta la Guerra de la Independencia el sacro-convento de la Orden de Calatrava, tras su traslado desde el castillo de Calatrava la Nueva de Aldea del Rey.

Las obras han sido impulsadas por el párroco Ángel Daniel de Toro y cuentan con un presupuesto cercano a los 130.000 euros y están siendo ejecutadas por una empresa especialista en este tipo de proyecto, la empresa “Daimiel Obras y Servicios”. El párroco hace un llamamiento a la solidaridad de los feligreses y vecinos de Almagro para completar el presupuesto de las obras.

Iglesia Jesuíta

La iglesia de San Bartolomé forma parte del colegio que la Orden de los Jesuitas levantó en Almagro a comienzos del siglo XVII. La iglesia comenzó a construirse en 1625, una vez que ya tenían terminado el edificio el colegio. Las obras concluyeron casi cien años después, en 1724, y poco antes de la expulsión de la jesuitas de España. La cúpula está coronada por una enorme cruz de forja con los símbolos de los jesuitas. La cruz se restaurará y se mantendrá como un homenaje a la presencia de la orden de Jesús en Almagro.

La iglesia sigue el modelo del templo de los jesuitas en Roma. Es de estilo barroco, de una sola nave, con capillas laterales que se comunican entre sí. El crucero está cubierto con una enorme cúpula, adornada con yeserías. Aseguran los críticos de Arte que se trata de una cúpula “valiente, ornamentada en estilo barroco, lujuriosa de aspecto y volúmenes, maravillosa, en fin para quienes gustan de ver arquitecturas limpias”.

La actual iglesia de San Bartolomé es parroquia desde su traslado a finales del siglo XVIII desde el templo gótico de San Bartolomé el viejo, situado en lo que hoy son los jardines de la Plaza mayor. Este templo quedó muy dañado por el terremoto de Lisboa de 1755 y se derribó años después.

Fuente: Martínez Carrión
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