El Almagro CF consigue solamente un empate frente al Albacete B que sabe a poco

El Almagro CF consigue solamente un empate frente al Albacete B que saben a poco

Almagro Noticias.- Volaron dos cosas en el Trujillo esta calurosísima tarde de septiembre. Volaron las dudas de agosto propiedad de los más escépticos, y volaron dos puntos que nunca debieron irse. El Almagro hizo lo mejor de lo visto desde que arrancara la pretemporada, sobre todo en una primera parte muy buena en la que llegó a ponerse por delante, más tarde de lo merecido. Pero una vez más uno de esos tópicos ciertos del fútbol se cumplió de cabo a rabo: si perdonas, lo pagas. Tan cierto como la vida misma…

Los primeros minutos fueron abrumadores, con tres ocasiones de esas de llevarse las manos a la cabeza. Ureña, mucho mejor hoy que en los partidos anteriores, empezó con un control orientado para pegarla después muy cerca de la escuadra. Y dos minutos después, primero Martín y después Chendo, en una carambola de esas raras e inexplicables que se dan en el área chica, dio con el balón en el palo.

El Albacete, fiel a su estilo de querer la pelota, se veía superado por un Almagro en tromba a por el partido. Precisamente esa intención de jugarla en el rival le vino bien al equipo de David Martín, que entró de lleno en el choque sin dar tregua. Alternando salidas desde atrás con cambios en largo, protagonizados casi siempre por un espectacular Juampe y un Santana sobresaliente, hacía daño una y otra vez a los albaceteños, que aún así avisaban cuando podían. Madalín la mandó fuera dentro del área y un centro de Ángel Pérez se paseo por delante de Astillero sin que nadie acertara a rematar.

A pesar del intensísimo calor el partido estaba precioso, como se esperaba. Sevilla la puso atrás a Ureña que perdonó la vida a Hugo, y Borja lo intentaba en la puerta contraria desde la frontal. Hasta que en el 38 el agradecido trabajo de Chendo permitió a De la Hoz liársela a su par, meterse en el área y poner un pase de la muerte de libro a Santana. Tardío, pero llegaba el premio a los mejores 45 minutos del Almagro esta campaña.

Arrancó la segunda igual que había terminado la primera. Chendo peinó un centro de Sevilla a media altura que salió fuera por centímetros en el 50. Y Juampe remató un córner sin esperarlo, salvando Hugo sobre la misma línea de gol. Poco después, elaboración magistral del Almagro para terminar con un disparo de Sevilla, y una oportunidad para Chendo que no se sabe cómo ni por qué, no llegó a rematar a tiempo con la inmensidad de la portería ante él. Demasiado perdón.

Y claro, el partido empezó a cambiar. Por los cambios, por el árbitro, por el cansancio causado por el calor, y porque el Albacete se animó. Poco a poco llegaba por banda metiendo balones al área. La defensa rojilla, perfecta todo el partido, despejaba todo lo que caía por ahí, pero el choque tomaba otro cariz. Y en el 83, ya con la cosa caliente sobre el césped, se rompió del todo. Juanlu, que llevaba 17 minutos jugados y una amarilla en el esportón, recibió un entradón de Víctor señalado como falta. El futbolista rojillo se retorcía de dolor cuando de manera inesperada cogió el balón y lo lanzó contra su rival. Ese gesto, en las mismas narices del colegiado, lo mandó a la caseta irremediablemente, y para colmo con un preocupante esguince de tobillo.

Todo se volvió un poco loco, el Almagro montó alguna contra terminando incluso con un disparo de José Vicente al palo. Gascón puso a prueba a Hugo, y lo siguiente fue el gol visitante. Centro al segundo palo, dejada atrás de un compañero superando a Astillero, la defensa que si sí que si no, y Raúl que mete el pie para poner la igualada. Casi nadie lo creía, pero era verdad.

Definitivamente el partido se había ido de las manos del colegiado, que expulsó al capitán albaceteño con doble amarilla ya en el añadido. Y al Almagro también se le habían ido dos puntos que ya no volverán, y que tuvo en la mano. Los tuvo y los dejó ir volando.

Fuente: almagrocf.es

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