Almagro: Zorrilla impresiona de la mano de Helena Pimienta

Almagro Zorrilla impresiona de la mano de Helena Pimienta

Rojas Zorrilla ha sido el autor elegido por Helena Pimenta para presentar en el Festival de Teatro Clásico de Almagro. 

Obra: Donde hay agravios no hay celos. Autor: Francisco de Rojas Zorrilla. Dirección: Helena Pimenta. Versión: Fernando Sansegundo. Intérpretes: David Lorente, Natalia Millán, Jesús Noguero, Clara Sanchis, Rafa Castejón… Festival de Teatro Clásico de Almagro, hasta el 13 de julio.

Rojas Zorrilla ha sido el autor elegido por Helena Pimenta para presentar en el Festival de Teatro Clásico de Almagro, que se vio azotado por las tormentas el día de su inauguración, el habitual anticipo de lo que la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC) ofrecerá la próxima temporada en su programación.

La veterana y exitosa directora ha tomado este texto, que no es uno de los más conocidos de nuestro teatro áureo, pero que gozó en su tiempo de un éxito más que justificado, para empujarlo, y con él a toda la comedia clásica, fuera de la “zona de confort” en la que se ha venido desarrollando desde hace muchísimo tiempo. Esto quiere decir que su lectura del texto ha colocado a ciertos personajes de la obra en un juego dramático poco transitado, pero perfectamente admitido por el propio texto original.

Donde hay agravios no hay celos es una comedia que cuenta el intento de don Juan de Alvarado por conquistar, con la ayuda de su criado, a una dama con más posibles que él, por vengar la muerte de su hermano y por restituir la honra de su hermana. Capa y espada, amor, venganza, celos, honor, equívocos…, de todo hay, en abundancia, en esta divertida y muy bien estructurada obra que la CNTC recupera con buen criterio.

Aunque no creo, verdaderamente, que alguien hubiese visto antes en los versos de Rojas Zorrilla un don Juan tan ridículo, tierno y exaltado –en algunos momentos casi un figurón, más que un galán al uso- como este que interpreta el genial Jesús Noguero; ni tampoco una doña Inés tan cabalmente desquiciada, por cuanto acontece en torno a ella, como la que Clara Sanchis, más divertida y desbocada que nunca, incorpora en esta función. Si a esto le añadimos que el gracioso de la obra, interpretado por David Lorente -probablemente el actor cómico más brillante que se puede encontrar en el elenco de un clásico-, está encumbrado en la oportuna y ágil versión de Fernando Sansegundo prácticamente a la categoría de protagonista, podemos suponer que hay una clara intención por potenciar al máximo todos los resortes de humor que el original podía ofrecer.

Pues bien, el resultado es fantástico. La trama prende rápidamente en el espectador y la acción discurre liviana hasta el final del espectáculo, sin renunciar al sentido y los encantos de un verso que en algunos diálogos dimana ingenioso y potente con los juegos conceptuales que expone. La escenografía es atractiva, sin perder la funcionalidad que precisa el enredo; el vestuario está sobriamente cuidado en general, y particularmente subrayado en la hermosura que confiere a doña Ana la juguetona y esplendorosa Natalia Millán. La risa está garantizada; el aplauso también.

Poco o nada puede enmendarse tras ver la función, salvo que la lectura del texto hubiera sido desde el principio un poco distinta. Y es que uno no puede evitar preguntase si hubiese sido posible sacar aún más partido al asunto -¡todavía más, si cabe!- aprovechando la presencia en el reparto de un actor como Jesús Noguero, cautivador siempre sobre un escenario por el magnetismo de su inescrutable semblante, por su melancólica mirada y su voz seductora –una de las más hipnóticas de nuestro teatro-, para virar el tono en algunas escenas, las que tienen que ver con la declaración de los sentimientos de su personaje, y colocarlo frente a doña Inés en un registro de mayor hondura dramática, de mayor profundidad y carga emocional. Me consta, y constará a quienes hayan seguido su carrera, que ese código interpretativo Noguero lo borda como pocos.

Pero…, claro, en teatro, cada propuesta… es una apuesta; y esta que yo apunto podría no ser tan ganadora al final como incuestionablemente sí lo es la que Helena Pimenta ya ha hecho. Véanla y disfruten.

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